Fragmentando Porciones

"Estableced el orden: el hábito se encargará de mantenerlo" [Duque de Levis]

martes, septiembre 29, 2009

Como la mar, los besos [Vicente Aleixandre]

No importan los emblemas/ ni las vanas palabras que son un soplo sólo./ Importa el eco de lo que oí y escucho./ Tu voz, que muerta vive, como yo que al pasar/ aquí aún te hablo./ Eras más consistente,/ más duradera, no porque te besase,/ ni porque en ti asiera firme a la existencia./ Sino porque como la mar/ después que arena invade temerosa se ahonda./ En verdes o en espumas la mar, se aleja./ Como ella fue y volvió tú nunca vuelves./ Quizá porque, rodada/ sobre playa sin fin, no pude hallarte./ La huella de tu espuma,/ cuando el agua se va, queda en los bordes./ Sólo bordes encuentro. Sólo el filo de voz que/ en mí quedara./ Como un alga tus besos./ Mágicos en la luz, pues muertos tornan./

martes, junio 23, 2009

Ensayo sobre la Ceguera [José Saramago]

"Los buenos y los malos resultados de nuestros dichos y obras se van distribuyendo, se supone que de forma bastante equilibrada y uniforme por todos los días del futuro, incluyendo aquéllos, infinitos, en los que ya no estaremos aquí para poder comprobarlo, para congratularnos o para pedir perdón, hay quien dice que eso es la inmortalidad de la que tanto se habla".

lunes, junio 08, 2009

El juego del Ángel [Carlos Ruiz Zafón]

La vejez es la vaselina de la credulidad. Cuando la muerte llama a la puerta, el escepticismo salta por la ventana. Un buen susto cardiovascular y uno cree hasta en Caperucita Roja.

viernes, mayo 15, 2009

Sueños de semilla [Jorge Bucay]

En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades. ...Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo. En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después. Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, Cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar. Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos. Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz, morir como semillas... para convertirse en árboles. Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla. Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos. Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta. Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez enceguecedora. Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos... Y un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro. Nada hay que temer, ...una sabiduría interior las acompaña... porque cada semilla sabe.... cómo llegar a ser árbol

viernes, marzo 20, 2009

Yann Tiersen. BSO Amelie.

viernes, marzo 06, 2009

Tired

jueves, marzo 05, 2009

Rezo

Angelito, por amor de Dios, no me desampares.

martes, marzo 03, 2009

Telepopmusik

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jueves, febrero 26, 2009

Tricky

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miércoles, febrero 25, 2009

Portishead

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viernes, febrero 20, 2009

[Stieg Larsson]

No hay inocentes; sólo distintos grados de responsabilidad

martes, febrero 17, 2009

Darwin

Existen organismos que se reproducen y la progenie hereda características de sus progenitores, existen variaciones de características si el medio ambiente no admite a todos los miembros de una población en crecimiento. Entonces aquellos miembros de la población con características menos adaptadas (según lo determine su medio ambiente) morirán con mayor probabilidad. Entonces aquellos miembros con características mejor adaptadas sobrevivirán más probablemente.

viernes, enero 30, 2009

ಜ.Locke

El estado de naturaleza se caracteriza por la libertad e igualdad de todos los hombres, en ausencia de una autoridad común. Los hombres se mantendrán en ese estado hasta que, por su propia voluntad, se conviertan en miembros de una sociedad política.

miércoles, enero 14, 2009

Robert Lee Frost

El cerebro es un órgano maravilloso. Comienza a funcionar nada más levantarnos y no deja de funcionar hasta entrar en la oficina.

lunes, enero 12, 2009

ಲ ಇನ್ಮೊರ್ತಲಿದದ್ [ಮಿಲನ್ Kundera]

¿Qué hacer? Nada. Además ¿por qué no iba a ser uno aliado de sus sepultureros? ¿Debe pelearse a puñetazos con ellos? ¿Para que los sepultureros escupan después sobre su tumba? Oyó la risa de Brigitte y en ese momento se le ocurrió una nueva definición, la más paradójica, la más radical. Le gustó tanto que casi se olvidó de su tristeza. Ésta era la definición: ser absolutamente moderno significa ser aliado de sus sepultureros.

miércoles, diciembre 10, 2008

Los hombres que no amaban a las mujeres [Stieg Larsson]

Seguía teniendo suficientes amigos en la profesión que comprenderían que había sido víctima de las circunstancias y de la mala suerte, pero a partir de ahora no podía permitirse ni el más mínimo error. Lo que más le dolía, no obstante, era la humillación. Tenía todas las de ganar, pero, aun así, perdió contra un gánster de medio pelo con traje de Armani. Un maldito y canalla especulador bursátil. Un yuppie con un abogado famoso que se había pasado todo el juicio con una burlona sonrisa en los labios. ¿Cómo diablos podían haberle salido tan mal las cosas?

jueves, noviembre 06, 2008

Sobre la esencia del sabio [Johhan Gottlieb Fichte]

El sabio es aquel que recoge, guarda en sí y porta el espíritu esencial de su tiempo, quien carga con el peso de su mundo y quien, una vez que lo ha recogido y custodiado, puede darle una expresión, manifestarlo, configurando las azarosas circunstancias exteriores.

jueves, septiembre 18, 2008

El undécimo mandamiento. La inmortalidad. Milan Kundera.

"Dime la verdad", dice el periodista y nosotros naturalmente podemos preguntar cuál es el contenido de la palabra verdad para aquel que administra la institución del undécimo mandamiento. Para que no haya confusiones, subrayamos que no se trata de la verdad divina por la que murió en la hoguera Jan Hus, ni de la verdad de la ciencia y el libre pensamiento, por la que quemaron a Giordano Bruno. La verdad que corresponde al undécimo mandamiento no se refiere ni a la fe ni al pensamiento, es una verdad de la planta baja de la ontología, la verdad puramente positivista de los hechos:
qué hizo ayer C; qué es lo que de verdad piensa en lo más profundo de su alma; de qué habla cuando se reúne con B; y ¿mantiene relaciones íntimas con B?
No obstante, aunque esté en la planta baja de la ontología, es la verdad de nuestra época y tiene la misma fuerza explosiva que en otros tiempos tuvieron la verdad de Hus o la de Giordano Bruno. "¿Ha tenido relaciones íntimas con B?", pregunta el periodista. C miente y dice que no conoce a B. Pero el periodista sonríe en silencio porque un fotógrafo de su periodico hace ya tiempo que fotografió secretamente a B, desnuda, en brazos de C y sólo de él depende cuándo será público el escándalo, incluidas las frases del mentiroso C cuando afirma con cobardía y descaro que no conoce a B.

lunes, septiembre 15, 2008

José Luis Borges. Ficciones. El instante.

¿Dónde estarán los siglos, dónde el sueño
de espadas que los tártaros soñaron,
dónde los fuertes muros que allanaron,
dónde el Árbol de Adán y el otro Leño?
El presente está solo. La memoria
erige el tiempo. Sucesión y engaño
es la rutina del reloj. El año
no es menos vano que la vana historia.
Entre el alba y la noche hay un abismo
de agonías, de luces, de cuidados;
el rostro que se mira en los gastados
espejos de la noche no es el mismo.
El hoy fugaz es tenue y es eterno;
otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.

jueves, septiembre 11, 2008

El rizo robado [Alexander Pope]

Un constante Vapor sobre el palacio flota;
Extraños fantasmas se alzan entre las brumas;
Terribles, como sueños de eremitas en cuevas encantadas,
Claros como visiones de doncellas que expiran.
Ahora enemigos fieros, serpientes en torcidas espirales,
Espectros demacrados, tumbas abiertas y purpúreas llamas:
Ahora lagos de oro líquido, escenas elíseas,
Cúpulas de cristal y ángeles dentro de máquinas.

Inmensas multitudes se ven por todas partes, De cuerpos transformados en cóleras diversas. Aquí teteras vivas con un brazo extendido, El otro recogido; el asa éste y aquél el pitorro: Allí un puchero avanza, cual trípode de Homero; Aquí supira un jarro, y allá una urraca habla; Los hombres paren hijos, en portentosa hazaña, Y las jóvenes, convertidas en botellas, piden a gritos un corcho.

domingo, agosto 31, 2008

La insoportable levedad del ser. Milan Kundera.

"Einmal ist keinmal" "Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca" Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto.
Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la Cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ése es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada (das schwerste Gewicht). Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad.

miércoles, agosto 27, 2008

A la niña del mar... [Federico García Lorca. Poeta en Nueva York. Ciudad sin sueño]

No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas. Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros. No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Hay un muerto en el cementerio más lejano que se queja tres años porque tiene un paisaje seco en la rodilla; y el niño que enterraron esta mañana lloraba tanto que hubo necesidad de llamar a los perros para que callase. No es sueño la vida. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta! Nos caemos por las escaleras para comer la tierra húmeda o subimos al filo de la nieve con el coro de las dalias muertas. Pero no hay olvido, ni sueño: carne viva. Los besos atan las bocas en una maraña de venas recientes y al que le duele su dolor le dolerá sin descanso y al que teme la muerte la llevará sobre sus hombros. Un día los caballos vivirán en las tabernas y las hormigas furiosas atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas. Otro día veremos la resurrección de las mariposas disecadas y aún andando por un paisaje de esponjas grises y barcos mudos veremos brillar nuestro anillo y manar rosas de nuestra lengua. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta! A los que guardan todavía huellas de zarpa y aguacero, a aquel muchacho que llora porque no sabe la invención del puente o a aquel muerto que ya no tiene más que la cabeza y un zapato, hay que llevarlos al muro donde iguanas y sierpes esperan, donde espera la dentadura del oso, donde espera la mano momificada del niño y la piel del camello se eriza con un violento escalofrío azul. No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Pero si alguien cierra los ojos, ¡azotadlo, hijos míos, azotadlo! Haya un panorama de ojos abiertos y amargas llagas encendidas. No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie. Ya lo he dicho. No duerme nadie. Pero si alguien tiene por la noche exceso de musgo en las sienes, abrid los escotillones para que vea bajo la luna las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros.

viernes, agosto 08, 2008

'La loca del nomeolvides' [Milan Kundera. La inmortalidad]

Cuando el asalto de la fealdad se vuelva completamente insorportable, compraré en la floristería un nomeolvides, un único nomeolvides, ese delgado tallo con una florecita azul en miniatura, saldré con él a la calle y lo sostendré delante de la cara con la vista fija en él para no ver más que ese único hermoso punto azul, para verlo como lo último que quiero conservar para mí y para mis ojos de un mundo al que he dejado de querer. Iré así por las calles de París, la gente comenzará pronto a conocerme, los niños irán corriendo tras de mí, se reirán de mí, me tirarán cosas y todo París me llamará: la loca del nomeolvides...

jueves, marzo 13, 2008

Tractatus Logico-Philosophicus [Ludwig Wittgenstein]

El mundo es la totalidad de los hechos, no de las cosas.
Pero sin las cosas, no hay hechos, porque una cosa somos nosotros y otra cosa es lo otro, y sin esa diferencia no habria nada para justificar la concepción de si mismo y menos declarar un punto de muerte y retorno.

miércoles, febrero 20, 2008

Ética a Nicómaco [Aristóteles]

[...] En toda cantidad continua y divisible puede distinguirse lo más, lo menos y lo igual, y esto en la cosa misma o bien con relación a nosotros. Pues bien, lo igual es un medio entre el exceso y el defecto. Llamo término medio de una cosa a lo que dista igualmente de uno y otro de los extremos, lo cual es uno y lo mismo para todos. Mas con respecto a nosotros el medio es lo que no es excesivo ni defectuoso, pero esto ya no es uno ni lo mismo para todos. Por ejemplo: sí diez es mucho y dos poco, tomamos seis como término medio en la cosa, puesto que por igual excede y es excedido, y es el término medio según la proporción aritmética. Para nosotros, en cambio, ya no puede tomarse así. Si para alguien es mucho comer por valor de diez minas y poco por valor de dos, no por esto el maestro de gimnasia prescribirá una comida de seis minas, pues también esto podría ser mucho o poco para quien hubiera de tomarla: poco para Milón, y mucho para quien empiece los ejercicios gimnásticos. Y lo mismo en la carrera y en la lucha. Así, todo conocedor rehuye el exceso y el defecto, buscando y prefiriendo el término medio, pero el término medio no de la cosa, sino para nosotros.
[...] Hay que añadir aún que de muchas maneras puede uno errar, pues el mal, como se lo representaban los pitagóricos, pertenece a lo infinito, y el bien a lo finito, y de una sola manera es el acierto. Por lo cual lo uno es fácil, lo otro difícil: fácil el fallar la mira, difícil el dar en ella. Y por esto, en fin, es propio del vicio el exceso y el defecto, y de la virtud la posición intermedia:
"Los buenos lo son de un modo único, y de todos modos los malos."

lunes, noviembre 12, 2007

Boris Vian

Sexualmente,
es decir,
con mi alma.

miércoles, octubre 10, 2007

Heidegger y el Principio de Identidad

La fórmula más adecuada del principio de identidad, A es A, no dice sólo que todo A es él mismo lo mismo, sino, más bien, que cada A mismo es consigo mismo lo mismo. En la mismidad yace la relación del «con», esto es, una mediación, una vinculación, una síntesis: la unión en una unidad. Este es el motivo por el que la identidad aparece a lo largo de la historia del pensamiento occidental con el carácter de unidad. Pero esta unidad no es de ningún modo el vacío inconsistente de lo que, privado en sí mismo de relación, se detiene y persiste en una uniformidad. El pensamiento occidental ha precisado más de dos mil años para que la relación. de lo mismo consigo mismo que reina en la identidad y se anunciaba desde tiempos tempranos, salga decididamente con fuerza a la evidencia como tal mediación, así como para encontrar un lugar a fin de que aparezca la mediación en el interior de la identidad. Pues la filosofía del idealismo especulativo, preparada por Leibniz y Kant, y mediante Fichte, Schelling y Hegel, fue la primera en fundar un lugar para la esencia en sí misma sintética de la identidad. Tal lugar no puede ser mostrado aquí. Sólo hay que tener en cuenta una cosa: que desde la época del idealismo especulativo, al pensamiento le ha sido vedado representar la unida de la identidad como la mera uniformidad y prescindir de la mediación que reina en la unidad. En donde esto ocurre, la identidad se representa de modo solamente abstracto.

lunes, octubre 08, 2007

Edgar Allan Poe [1809-1949]

"Amigos que por siempre nos dejaron, caros amigos para siempre idos, fuera del Tiempo y fuera del Espacio! Para el alma nutrida de pesares, para el transido corazón, acaso"

martes, octubre 02, 2007

HenRy C00ke

Trabajo pesado es, por lo general, la acumulación de tareas livianas que no se hicieron a tiempo.

lunes, octubre 01, 2007

San Agustín

El que es bueno, es libre aun cuando sea esclavo;

el que es malo, es esclavo aunque sea rey.

martes, septiembre 25, 2007

Tautología

El aire está lleno de mentiras...
Quien diga que no miente,
que diga que no respira.

viernes, septiembre 21, 2007

Arturo Graf

Si no tienes la libertad interior,

¿qué otra libertad esperas poder tener?

jueves, junio 28, 2007

Ralph Waldo Emerson

El destino del genio es ser un incomprendido,

pero no todo incomprendido es un genio.

lunes, junio 25, 2007

Paulo Coelho

Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.

jueves, mayo 31, 2007

Séneca

Sin lugar a dudas, hay semejanzas entre el amor y la amistad. Incluso diríamos que el amor es la locura de la amistad.

lunes, mayo 28, 2007

Milan Kundera

Si tengo un hijo, es como si dijera:
he hacido, he probado la vida

y he constatado que es tan buena que merece la pena ser multiplicada

miércoles, mayo 16, 2007

Alquimia [Gustav JunG]

La alquimia es una de las ciencias cuyo sólo nombre evoca ya las más contrarias y diversas reacciones: atracción, desprecio, curiosidad, incertidumbre...

... sentimientos opuestos, provocados en parte por la falta de información concisa sobre su origen y desarrollo.

miércoles, mayo 09, 2007

Karl Popper

Pero, ¿puede haber tenido razón Platón? ¿Significa quizá la 'justicia' lo que él dice?

No tengo intención de discutir esta cuestión... Considero que nada depende de las palabras, y todo de nuestras exigencias y decisiones prácticas.

jueves, abril 26, 2007

La Misión de la Filosofía [Hans-Georg Gadamer]

En escuchar lo que nos dice algo, y en dejar que se nos diga, reside la exigencia más elevada que se propone al ser humano.

Recordarlo para uno mismo es la cuestión más íntima de cada uno, hacerlo para todos, y de manera convincente, es la misión de la filosofía.

miércoles, abril 25, 2007

El Anticristo [Friedrich W. Nietzsche]

¿Qué es bueno? - Todo lo que eleva el sentimiento de poder, la voluntad de poder, el poder mismo en el hombre. ¿Qué es malo? - Todo lo que procede de la debilidad. ¿Qué es felicidad? - El sentimiento de que el poder crece, de que una resistencia queda superada.
No apaciguamiento, sino más poder; no paz ante todo, sino guerra; no virtud, sino vigor (virtud al estilo del Renacimiento, virtù, virtud sin moralina).
Los débiles y malogrados deben perecer: artículo primero de nuestro amor a los hombres. Y además se debe ayudarlos a perecer.
¿Qué es más dañoso que cualquier vicio? - La compasión activa con todos los malogrados y débiles - el cristianismo...

martes, abril 24, 2007

Willian Shakespeare

Maestro, quisiera saber cómo viven los peces en el mar.
Como los hombres en la tierra:
los grandes se comen a los pequeños.

jueves, abril 12, 2007

Puntos Suspensivos [Joaquín Sabina]

Lo peor del amor, cuando termina, son las habitaciones ventiladas, el solo de pijamas con sordina, la adrenalina en camas separadas. Lo malo del después son los despojos que embalsaman los pájaros del sueño, los teléfonos que hablan con los ojos, el sístole sin diástole ni dueño. Lo más ingrato es encalar la casa, remendar las virtudes veniales, condenar a galeras los archivos. Lo atroz de la pasión es cuando pasa, cuando, al punto final de los finales, no le siguen dos puntos suspensivos.

miércoles, febrero 14, 2007

El Poder de la Palabra [Henry David Thoreau]

Nunca podrá haber un Estado realmente libre e iluminado hasta que no reconozca al individuo como poder superior independiente del que derivan el que a él le cabe y su autoridad, y, en consecuencia, le dé el tratamiento correspondiente. Me complazco imaginándome un Estado, al fin, que puede permitirse el ser justo con todos los hombres y acordar a cada individuo el respeto debido a un vecino; que incluso no consideraría improcedente a su propio reposo el que unos cuantos decidieran vivir marginados, sin interferir con él ni acogerse a él, pero cumpliendo sus deberes de vecino y prójimo. Un Estado que produjere esta clase de fruto y acertare a desprenderse de él tan pronto como hubiere madurado prepararía el camino hacia otro más perfecto y glorioso, que también he soñado, pero del que no se ha visto aún traza alguna.

miércoles, febrero 07, 2007

Bossuet

En Egipto se llamaba a las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma.
En efecto, curábase en ellas la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás.

sábado, enero 13, 2007

El hombre según la fábula de Higinio [M. Heidegger]

La siguiente autointerpretación del «ser ahí» como «cura» está sedimentada en una vieja fábula:
Una vez llegó Cura a un río y vio terrones de arcilla. Cavilando, cogió un trozo y empezó a modelarlo. Mientras piensa para sí qué había hecho, se acerca Júpiter. Cura le pide que infunda espíritu al modelado trozo de arcilla. Júpiter se lo concede con gusto. Pero al querer Cura poner su nombre a su obra, Júpiter se lo prohibió, diciendo que debía dársele el suyo. Mientras Cura y Júpiter litigaban sobre el nombre, se levantó la Tierra (Tellus) y pidió que se le pusiera a la obra su nombre, puesto que ella era quien había dado para la misma un trozo de su cuerpo. Los litigantes escogieron por juez a Saturno. Y Saturno les dio la siguiente sentencia evidentemente justa: Tú, Júpiter, por haber puesto el espíritu, lo recibirás a su muerte; tú, Tierra, por haber ofrecido el cuerpo, recibirás el cuerpo. Pero por haber sido Cura quien primero dio forma a este ser, que mientras viva lo posea Cura. Y en cuanto al litigio sobre el nombre, que se llame homo, puesto que está hecho de humus (tierra)».
Este testimonio preontológico cobra una especial significación por el hecho de que no sólo ve en la «cura» aquello a que está entregado el «ser ahí» humano «durante su vida», sino que esta primacía de la «cura» aparece en conexión con la conocida concepción del hombre como el compuesto de cuerpo (tierra) y espíritu.
Cura prima finxit: este ente tiene el «origen» de su ser en la cura.
Cura teneat, quamdiu vixereti: el ente no es abandonado por este origen, sino retenido, dominado por él mientras este ente «es en el mundo». El «ser en el mundo» tiene el sello «entiforme» de la «cura». Su nombre (homo) lo recibe este ente no de su ser, sino de aquello de que está hecho (humus).
En qué se haya de ver el ser «original» de esta obra, lo dice la sentencia de Saturno: en el «tiempo». La definición preontológica de la esencia del hombre dada en la fábula ha fijado de antemano su vista, según esto, en aquella forma de ser que domina su paso temporal por el mundo.

viernes, enero 12, 2007

El instante [Jose Luis Borges]

¿Dónde estarán los siglos, dónde el sueño de espadas que los tártaros soñaron, dónde los fuertes muros que allanaron, dónde el Árbol de Adán y el otro Leño? El presente está solo. La memoria erige el tiempo. Sucesión y engaño es la rutina del reloj. El año no es menos vano que la vana historia. Entre el alba y la noche hay un abismo de agonías, de luces, de cuidados; el rostro que se mira en los gastados espejos de la noche no es el mismo. El hoy fugaz es tenue y es eterno; otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.

jueves, noviembre 30, 2006

Origen de la teoría del libre albedrío [Friedrich Nietzsche]

En uno, la necesidad reviste la forma de sus pasiones;
en otro, es la costumbre de escuchar y obedecer;
en un tercero, se da mediante la conciencia lógica,
y en un cuarto, se muestra en el capricho y el placer extravagante de leer saltándose páginas.
Pero todos ellos buscan el libre albedrío precisamente allí donde están más encadenados. Es como si el gusano de seda hiciera consistir su libre albedrío en su acción de hilar. ¿A qué se debe esto? Evidentemente a que cada cual se considera libre allí donde es más fuerte su sentimiento de vivir, y en consecuencia, como he dicho, unos los hacen en la pasión, otros en el deber, otros en la investigación científica, otro en la fantasía.

Involuntariamente el individuo cree que el elemento de su libertad radica en aquello que le hace fuerte, en lo que anima su vida. Vincula dependencia con torpeza e independencia con sentimiento de vivir, como parejas inseparables. En esta caso, una experiencia que el hombre ha adquirido en el terreno político y social la traspasa indebidamente al campo de la metafísica trascendental: aquí el hombre fuerte es también el hombre libre; el vigoroso sentimiento de alegría y de dolor, la elevación de las esperanzas, la audacia de los deseos y el poder del odio son patrimonio del soberano independiente, mientras que el súbdito y el esclavo viven en un estado de opresión y de necesidad.
La teoría del libre albedrío es un invento de las clases dirigentes.

miércoles, noviembre 29, 2006

Yo y Tú [Martin Buber]

Hombre libre es el que quiere sin la arrogancia de lo arbitrario. Cree en la realidad, es decir, en el lazo real que une la dualidad del yo y del tú. Cree en el Destino y cree que el Destino le necesita...

Pues lo que ha de acontecer acontecerá si no está resuelto a querer lo que es capaz de querer

jueves, noviembre 23, 2006

El Cuervo -fragmento- [Edgar Allan Poe]

Mas el cuervo provocando mi alma triste a la sonrisa, Mi sillón rodé hasta el frente de ave y busto y de cornisa; Luego, hundiéndome en la seda, fantasía y fantasía Dime entonces a juntar, Por saber que pretendía aquel pájaro ominoso De un pasado inmemorial, Aquel hosco, torvo, infausto, cuervo lúgubre y odioso Al graznar: "¡Nunca jamás!" Quedé aquesto investigando frente al cuervo, en honda calma, Cuyos ojos encendidos me abrasaban pecho y alma. Esto y más -sobre cojines reclinado- con anhelo Me empeñaba en descifrar, Sobre el rojo terciopelo do imprimía viva huella Luminosa mi fanal, Terciopelo cuya púrpura ¡ay! Jamás volverá élla A oprimir, ¡ah, nunca más!

martes, noviembre 14, 2006

Si Dios fuera una mujer [Mario Benedetti]

¿Y si Dios fuera una mujer?
-Juan Gelman
¿Y si Dios fuera mujer? pregunta Juan sin inmutarse, vaya, vaya si Dios fuera mujer es posible que agnósticos y ateos no dijéramos no con la cabeza y dijéramos sí con las entrañas. Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez para besar sus pies no de bronce, su pubis no de piedra, sus pechos no de mármol, sus labios no de yeso. Si Dios fuera mujer la abrazaríamos para arrancarla de su lontananza y no habría que jurar hasta que la muerte nos separe ya que sería inmortal por antonomasia y en vez de transmitirnos SIDA o pánico nos contagiaría su inmortalidad. Si Dios fuera mujer no se instalaría lejana en el reino de los cielos, sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno, con sus brazos no cerrados, su rosa no de plástico y su amor no de ángeles. Ay Dios mío, Dios mío si hasta siempre y desde siempre fueras una mujer qué lindo escándalo sería, qué venturosa, espléndida, imposible, prodigiosa blasfemia.

miércoles, noviembre 08, 2006

Sobre la ilusión [Ramón de Campoamor]

No rechaces tus sueños.
Sin la ilusión, el mundo qué sería

lunes, noviembre 06, 2006

Celebración de la Amistad, Libro de los abrazos [Eduardo Galeano]

En los suburbios de La Habana, llaman al amigo mi tierra o mi sangre. En Caracas, el amigo es mi pana o mi llave: pana, por panadería, la fuente del buen pan para las hambres del alma; y llave por...
-Llave, por llave -me dice Mario Benedetti.
Y me cuenta que cuando vivía en Buenos Aires, en los tiempos del terror, él llevaba cinco llaves ajenas en su llavero: cinco llaves, de cinco casas, de cinco amigos: las llaves que lo salvaron.

jueves, noviembre 02, 2006

Ética para Nicómaco [Aristóteles]

Tanto la virtud como el vicio están en nuestro poder. En efecto, siempre que está en nuestro poder el hacer, está también el no hacer, y siempre que está en nuestro poder el no, lo está el sí , de modo, que si está en nuestro poder el obrar cuando es bello, lo estará también cuando es vergonzoso, y si está en nuestro poder el no obrar cuando es bello, lo estará, asimismo, para no obrar cuando es vergonzoso.

lunes, octubre 30, 2006

Vera Sabina

Sonríe,
el mundo se lo merece

viernes, octubre 27, 2006

Ilusión, desilusión estética [Jean Baudrillard]

El dominio de los artefactos sobrepasa ampliamente el del arte. El reino del arte es en rigor el de una gestión convencional de la ilusión, una convención que en principio neutraliza los efectos delirantes de la ilusión, que neutraliza la ilusión como fenómeno extremo. La estética constituye una suerte de sublimación, de dominio por la forma de la ilusión radical del mundo, que de otro modo nos vaciaría. Esta ilusión original del mundo de la que otras culturas han aceptado la cruel evidencia que dispone un equilibrio artificial. Nosotros, las culturas modernas, no creemos ya en esa ilusión del mundo, sino en su realidad (que es por supuesto la última de las ilusiones), cuyos estragos hemos escogido atemperar por medio de esa forma cultivada, dócil, de simulacro que es la forma estética. La ilusión no tiene historia. La forma estética en sí misma tiene una. Pero debido a que tiene una historia, no tiene más que un tiempo, y es sin duda ahora cuando asistimos al desvanecimiento de esta forma condicional, de esta forma estética del simulacro, en beneficio del simulacro incondicional, es decir en una escena primitiva de la ilusión, donde recuperaremos los rituales y las fantasmagorías inhumanas de las culturas más allá de la nuestra.

jueves, octubre 26, 2006

Luis Buñuel

La moda es la manada;
lo interesante es hacer
lo que a uno le de la gana

jueves, octubre 19, 2006

Mariano José de Larra

El pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas.

miércoles, octubre 11, 2006

Arthur Schopenhauer

La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren.

martes, octubre 10, 2006

Fragmento de Aullido [Allen Ginsberg]

Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas, arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo, hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con el estrellado dínamo de la maquinaria nocturna, que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz, que desnudaron sus cerebros ante el cielo bajo el El y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados, que pasaron por las universidades con radiantes ojos imperturbables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake entre los maestros de la guerra, que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en las ventanas de la calavera, que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a través del muro, que fueron arrestados por sus barbas púbicas regresando por Laredo con un cinturón de marihuana hacia Nueva York, que comieron fuego en hoteles de pintura o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o sometieron sus torsos a un purgatorio noche tras noche, con sueños, con drogas, con pesadillas que despiertan, alcohol y verga y bailes sin fin, incomparables callejones de temblorosa nube y relámpago en la mente saltando hacia los polos de Canadá y Paterson, iluminando todo el inmóvil mundo del intertiempo, realidades de salones de Peyote, amaneceres de cementerio de árbol verde en el patio trasero, borrachera de vino sobre los tejados, barrios de escaparate de paseos drogados luz de tráfico de neón parpadeante, vibraciones de sol, luna y árbol en los rugientes atardeceres invernales de Brooklyn, desvaríos de cenicero y bondadosa luz reina de la mente, que se encadenaron a los subterráneos para el interminable viaje desde Battery al santo Bronx en benzedrina hasta que el ruido de ruedas y niños los hizo caer temblando con la boca desvencijada y golpeados yermos de cerebro completamente drenados de brillo bajo la lúgubre luz del Zoológico, que se hundieron toda la noche en la submarina luz de Bickford salían flotando y se sentaban a lo largo de tardes de cerveza desvanecida en el desolado Fugazzi’s, escuchando el crujir del Apocalipsis en el jukebox de hidrógeno, que hablaron sin parar por setenta horas del parque al departamento al bar a Bellevue al museo al puente de Brooklyn, un batallón perdido de conversadores platónicos saltando desde las barandas de salidas de incendio desde ventanas desde el Empire State desde la luna, parloteando gritando vomitando susurrando hechos y memorias y anécdotas y excitaciones del globo ocular y shocks de hospitales y cárceles y guerras, intelectos enteros expulsados en recuerdo de todo por siete días y noches con ojos brillantes, carne para la sinagoga arrojada en el pavimento, que se desvanecieron en la nada Zen Nueva Jersey dejando un rastro de ambiguas postales del Atlantic City Hall, sufriendo sudores orientales y crujidos de huesos tangerinos y migrañas de la china con síndrome de abstinencia en un pobremente amoblado cuarto de Newark, que vagaron por ahí y por ahí a medianoche en los patios de ferrocarriles preguntándose dónde ir, y se iban, sin dejar corazones rotos, que encendieron cigarrillos en furgones furgones furgones haciendo ruido a través de la nieve hacia granjas solitarias en la abuela noche, que estudiaron a Plotino Poe San Juan de la Cruz telepatía bop kabbalah porque el cosmos instintivamente vibraba a sus pies en Kansas, que vagaron solos por las calles de Idaho buscando ángeles indios visionarios que fueran ángeles indios visionarios, que pensaron que tan sólo estaban locos cuando Baltimore refulgió en un éxtasis sobrenatural, que subieron en limosinas con el chino de Oklahoma impulsados por la lluvia de pueblo luz de calle en la medianoche invernal, que vagaron hambrientos y solitarios en Houston en busca de jazz o sexo o sopa, y siguieron al brillante Español para conversar sobre América y la Eternidad, una tarea inútil y así se embarcaron hacia África, que desaparecieron en los volcanes de México dejando atrás nada sino la sombra de jeans y la lava y la ceniza de la poesía esparcida en la chimenea Chicago, que reaparecieron en la costa oeste investigando al F.B.I. con barba y pantalones cortos con grandes ojos pacifistas sensuales en su oscura piel repartiendo incomprensibles panfletos, que se quemaron los brazos con cigarrillos protestando por la neblina narcótica del tabaco del Capitalismo, que distribuyeron panfletos supercomunistas en Union Square sollozando y desnudándose mientras las sirenas de Los Álamos aullaban por ellos y aullaban por la calle Wall, y el ferry de Staten Island también aullaba, que se derrumbaron llorando en gimnasios blancos desnudos y temblando ante la maquinaria de otros esqueletos, que mordieron detectives en el cuello y chillaron con deleite en autos de policías por no cometer más crimen que su propia salvaje pederastia e intoxicación, que aullaron de rodillas en el subterráneo y eran arrastrados por los tejados blandiendo genitales y manuscritos, que se dejaron follar por el culo por santos motociclistas, y gritaban de gozo, que mamaron y fueron mamados por esos serafines humanos, los marinos, caricias de amor Atlántico y Caribeño, que follaron en la mañana en las tardes en rosales y en el pasto de parques públicos y cementerios repartiendo su semen libremente a quien quisiera venir, que hiparon interminablemente tratando de reír pero terminaron con un llanto tras la partición de un baño turco cuando el blanco y desnudo ángel vino para atravesarlos con una espada, que perdieron sus efebos por las tres viejas arpías del destino la arpía tuerta del dólar heterosexual la arpía tuerta que guiña el ojo fuera del vientre y la arpía tuerta que no hace más que sentarse en su culo y cortar las hebras intelectuales doradas del telar del artesano, que copularon extáticos e insaciables con una botella de cerveza un amorcito un paquete de cigarrillos una vela y se cayeron de la cama, y continuaron por el suelo y por el pasillo y terminaron desmayándose en el muro con una visión del coño supremo y eyacularon eludiendo el último hálito de conciencia, que endulzaron los coños de un millón de muchachas estremeciéndose en el crepúsculo, y tenían los ojos rojos en las mañanas pero estaban preparados para endulzar el coño del amanecer, resplandecientes nalgas bajo graneros y desnudos en el lago, que salieron de putas por Colorado en miríadas de autos robados por una noche, N.C. héroe secreto de estos poemas, follador y Adonis de Denver -regocijémonos con el recuerdo de sus innumerables jodiendas de muchachas en solares vacíos y patios traseros de restaurantes, en desvencijados asientos de cines, en cimas de montañas, en cuevas o con demacradas camareras en familiares solitarios levantamientos de enaguas y especialmente secretos solipsismos en baños de gasolineras y también en callejones de la ciudad natal, que se desvanecieron en vastas y sórdidas películas, eran cambiados en sueños, despertaban en un súbito Manhattan y se levantaron en sótanos con resacas de despiadado Tokai y horrores de sueños de hierro de la tercera avenida y se tambalearon hacia las oficinas de desempleo, que caminaron toda la noche con los zapatos llenos de sangre sobre los bancos de nieve en los muelles esperando que una puerta se abriera en el East River hacia una habitación llena de vapor caliente y opio, que crearon grandes dramas suicidas en los farellones de los departamentos del Hudson bajo el foco azul de la luna durante la guerra y sus cabezas serán coronadas de laurel y olvido, que comieron estofado de cordero de la imaginación o digirieron el cangrejo en el lodoso fondo de los ríos de Bowery, que lloraron ante el romance de las calles con sus carritos llenos de cebollas y mala música, que se sentaron sobre cajas respirando en la oscuridad bajo el puente y se levantaron para construir clavicordios en sus áticos, que tosieron en el sexto piso de Harlem coronados de fuego bajo el cielo tubercular rodeados por cajas naranjas de Teología, que escribieron frenéticos toda la noche balanceándose y rodando sobre sublimes encantamientos que en el amarillo amanecer eran estrofas incoherentes, que cocinaron animales podridos pulmón corazón pié cola borsht & tortillas soñando con el puro reino vegetal, que se arrojaron bajo camiones de carne en busca de un huevo, que tiraron sus relojes desde el techo para emitir su voto por una eternidad fuera del tiempo, & cayeron despertadores en sus cabezas cada día por toda la década siguiente, que cortaron sus muñecas tres veces sucesivamente sin éxito, desistieron y fueron forzados a abrir tiendas de antigüedades donde pensaron que estaban envejeciendo y lloraron, que fueron quemados vivos en sus inocentes trajes de franela en Madison Avenue entre explosiones de versos plúmbeos & el enlatado martilleo de los férreos regimientos de la moda & los gritos de nitroglicerina de maricas de la publicidad & el gas mostaza de inteligentes editores siniestros, o fueron atropellados por los taxis ebrios de la realidad absoluta, que saltaron del puente de Brooklyn esto realmente ocurrió y se alejaron desconocidos y olvidados dentro de la fantasmal niebla de los callejones de sopa y carros de bomba del barrio Chino, ni siquiera una cerveza gratis, que cantaron desesperados desde sus ventanas, se cayeron por la ventana del metro, saltaron en el sucio Passaic, se abalanzaron sobre negros, lloraron por toda la calle, bailaron descalzos sobre vasos de vino rotos y discos de fonógrafo destrozados de nostálgico Europeo jazz Alemán de los años 30 se acabaron el whisky y vomitaron gimiendo en el baño sangriento, con lamentos en sus oídos y la explosión de colosales silbatos de vapor, que se lanzaron por las autopistas del pasado viajando hacia la cárcel del gólgota -solitario mirar- autos preparados de cada uno de ellos o Encarnación de Jazz de Birmingham, que condujeron campo traviesa por 72 horas para averiguar si yo había tenido una visión o tú habías tenido una visión o él había tenido una visión para conocer la eternidad, que viajaron a Denver, murieron en Denver, que volvían a Denver; que velaron por Denver y meditaron y andaban solos en Denver y finalmente se fueron lejos para averiguar el tiempo, y ahora Denver extraña a sus héroes, que cayeron de rodillas en desesperanzadas catedrales rezando por la salvación de cada uno y la luz y los pechos, hasta que al alma se le iluminó el cabello por un segundo, que chocaron a través de su mente en la cárcel esperando por imposibles criminales de cabeza dorada y el encanto de la realidad en sus corazones que cantaba dulces blues a Alcatraz, que se retiraron a México a cultivar un hábito o a Rocky Mount hacia el tierno Buda o a Tánger en busca de muchachos o a la Southern Pacific hacia la negra locomotora o de Harvard a Narciso a Woodland hacia la guirnalda de margaritas o a la tumba, que exigieron juicios de cordura acusando a la radio de hipnotismo y fueron abandonados con su locura y sus manos y un jurado indeciso, que tiraron ensalada de papas a los lectores de la CCNY sobre dadaísmo y subsiguientemente se presentan en los escalones de granito del manicomio con las cabezas afeitadas y un arlequinesco discurso de suicidio, exigiendo una lobotomía al instante, y recibieron a cambio el concreto vacío de la insulina Metrazol electricidad hidroterapia psicoterapia terapia ocupacional ping pong y amnesia, que en una protesta sin humor volcaron sólo una simbólica mesa de ping pong, descansando brevemente en catatonia, volviendo años después realmente calvos excepto por una peluca de sangre, y de lágrimas y dedos, a la visible condenación del loco de los barrios de las locas ciudades del Este, los fétidos salones del Pilgrim State Rockland y Greystones, discutiendo con los ecos del alma, balanceándose y rodando en la banca de la soledad de medianoche reinos dolmen del amor, sueño de la vida una pesadilla, cuerpos convertidos en piedra tan pesada como la luna, con la madre finalmente y el último fantástico libro arrojado por la ventana de la habitación, y a la última puerta cerrada a las 4 AM y el último teléfono golpeado contra el muro en protesta y el último cuarto amoblado vaciado hasta la última pieza de mueblería mental, un papel amarillo se irguió torcido en un colgador de alambre en el closet, e incluso eso imaginario, nada sino un esperanzado poco de alucinación- ah, Carl, mientras no estés a salvo yo no voy a estar a salvo, y ahora estás realmente en la total sopa animal del tiempo- y que por lo tanto corrió a través de las heladas calles obsesionado con una súbita inspiración sobre la alquimia del uso de la elipse el catálogo del medidor y el plano vibratorio, que soñaron e hicieron aberturas encarnadas en el tiempo y el espacio a través de imágenes yuxtapuestas y atraparon al Arcángel del alma entre dos imágenes visuales y unieron los verbos elementales y pusieron el nombre y una pieza de conciencia saltando juntos con una sensación de Pater Omnipotens Aeterna Deus para recrear la sintaxis y medida de la pobre prosa humana y pararse frente a tí mudos e inteligentes y temblorosos de vergüenza, rechazados y no obstante confesando el alma para conformarse al ritmo del pensamiento en su desnuda cabeza sin fin, el vagabundo demente y el ángel beat en el tiempo, desconocido, y no obstante escribiendo aquí lo que podría quedar por decir en el tiempo después de la muerte, y se alzaron reencarnando en las fantasmales ropas del jazz en la sombra de cuerno dorado de la banda y soplaron el sufrimiento de la mente desnuda de América por el amor en un llanto de saxofón eli eli lamma lamma sabacthani que estremeció las ciudades hasta la última radio con el absoluto corazón del poema sanguinariamente arrancado de sus cuerpos bueno para alimentarse mil años.
[...]

lunes, octubre 09, 2006

Tormentos [Emile Ciorán]

La soledad es insoportable, a solas conmigo mismo, a solas con mis pensamientos. No sé cómo distraerlos, cómo atontarlos para que no me atormenten. Surge entonces la rabia ante la impotencia, y la agresividad es un pequeño paso que doy en ese estado. Sentirse solo y estar solo no es lo mismo, pero en mi caso, sí, me siento solo aún cuando no estoy solo, pero lo siento mucho más cuando esa soledad es también física. ¿Soy demasiado consciente de la realidad, y los demás viven en un sueño de idiotas del que no quieren despertar (cosa que no les reprocho), o soy yo el estúpido que cree ver demasiado, sin ver nada?. Sea cual sea la respuesta, puedo decir que nunca he pedido estar aquí y aún estando aquí, sólo pienso en cómo salir, sin hacer ruido, sin que se note mi ausencia, como si nunca hubiera estado. Y de esa manera, sentir la ilusión de no haber existido nunca.

viernes, octubre 06, 2006

La muerte [Antonio Machado]

La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.

miércoles, octubre 04, 2006

'La enfermedad mortal' [Sören Kierkegaard]

" Igualmente se puede demostrar la eternidad del hombre por la impotencia de la desesperación para destruir al yo, por esa atroz contradicción de la desesperación. Sin eternidad en nosotros mismos, no podríamos desesperar; pero si pudiera destruir al yo, entonces tampoco habría desesperación. Tal es la desesperación, ese mal del yo, la Enfermedad mortal. El desesperado es un enfermo de muerte. Más que en cualquier otro mal, se ataca aquí a la parte más noble del ser; pero el hombre no puede morir por ello. La muerte no es aquí un término interminable del mal, es aquí un término interminable. La muerte misma no puede salvarnos de ese mal, pues aquí el mal con su sufrimiento y... la muerte consisten en no poder morir. Allí se encuentra el estado de desesperación. Y el desesperado podrá esforzase, a no dudar de ello, podrá esforzarse en lograr perder su yo, y esto sobre todo es cierto en la desesperación que se ignora, y en perderlo de tal modo que ni se vean sus trazas: la eternidad, a pesar de todo pondrá a luz la desesperación de su estado y le clavará a su yo: así el suplicio continua siendo siempre no poder desprenderse de sí mismo, y entonces el hombre descubre toda la ilusión que había en su creencia de haberse desprendido de su yo. ¿Y por qué asombrarse de este rigor?, puesto que ese yo, nuestro haber, nuestro ser, es la suprema concesión infinita de la Eternidad al hombre y su garantía. "

miércoles, septiembre 20, 2006

Estudios Filosóficos [Paul Valéry]

En la independencia del alma se disfruta el placer de existir para ver claro. Todo sirve a la conciencia organizada. Todo la separa, todo la hace volver; no se niega a nada. Cuantas más relaciones absorve o sufre, más se compagina consigo misma y más se libera y desliga. Un espíritu enteramente relacionado sería, en ese límite, un espíritu infinitamente libre, ya que la libertad no es en última instancia otra cosa que la utilización de lo posible y que la esencia del espíritu es un deseo de coincidir con su todo.

viernes, septiembre 15, 2006

Morada [Marizel Estonllo]

Comprendí que eras la ausencia El deseo de desearte. Tal vez te nombre en la noche aturdida de verano Cuando la luna llena, definitivamente, me abra su morada. Sueño ser el ángel que conquistó el corazón de un sueño.

miércoles, septiembre 06, 2006

Desintegración [El libro de los Cinco Anillos. Miyamoto Musashi]

La desintegración le llega a todas las cosas. Cuando una casa, una persona, o un adversario se derrumba, se desmorona saliendo del ritmo del tiempo. En el arte de la guerra en sentido amplio, también es esencial encontrar el ritmo de los adversarios a medida que lo pierden, y perseguirlos para que no se abra ninguna brecha. Si dejas pasar los momentos vulnerables, existe la posibilidad de un contraataque. En el arte individual de la guerra, también sucede que un adversario pierda el ritmo en el combate y empiece a derrumbarse. Si no aprovechar esta oportunidad, el adversario se recobrará y empezará a presentarte dificultades. Es esencial seguir con atención cualquier pérdida de posición por parte de tu contrincante, para impedirle que se recupere.

miércoles, agosto 09, 2006

Creación [John Milton]

Cubriendo la faz del mundo, discurría el océano, no ocioso, sino que con su prolífico y cálido humor suavizaba todo el globo. Fermentada la gran madre para concebir, saciada de fecunda humedad, dijo Dios: "¡Reuníos ahora, aguas bajo el cielo, en único lugar y dejad que aparezca la tierra seca!" Inmediatamente emergieron, enormes, las montañas elevaron sus anchas y desnudas espaldas hacia las nubes y sus cimas ascendieron hasta el cielo. Tanto como los prominentes montes se elevaron, se hundió en una profundidad abismal el espacioso lecho de las aguas. Hacia allá se precipitaron alegremente, como las gotas que resbalan sobre lo seco. Encrestándose en su prisa y levantándose como un muro de cristal. Tal fue la huída que la gran orden provocó en las veloces corrientes. Como ejércitos a la llamada de la trompeta (pues de ejércitos se trataba) forman tras su estandarte, así la acuática multitud, ola tras ola, encuentra su camino. Si es pendiente, formando torrenteras; frenándose sobre el llano, Ni roca ni colina las detienen. Ellas, bajo el suelo o a cielo abierto, serpentean y encuentran su camino, y sobre el lodo excavan profundos canales. Dios pidió a la tierra que se secara excepto allí por donde ahora transcurre el húmedo y perpetuo curso de los ríos. Y llamó a lo seco Tierra y Mar al gran recipiente de las aguas congregadas.

lunes, julio 31, 2006

Asimilación [Libro del Tao]

Cuando conocemos que lo bello es bello, también conocemos la fealdad que existe en el mundo. Cuando conocemos que el bien es el bien, entonces conocemos el mal que existe en el mundo. De este modo, la existencia sugiere la no existencia. Lo fácil promueve lo difícil. Lo más corto surge de lo largo por simple comparación. Lo alto y lo bajo se diferencian por el lugar que ocupan. La voz y el tono se armonizan uno a otro. "Después" sigue el recorrido de "antes". Por esto el hombre sabio actúa sin acción y enseña callando. No se queda en la obra cumplida.

martes, julio 25, 2006

Alegoría. Las Flores del Mal [Baudelaire]

Es hermosa mujer, de buena figura, que arrastra en el vino su cabellera. Las garras del amor, los venenos del garito, todo resbala y se embota en su piel de granito. Se ríe de la Muerte y desprecia la Lujuria, y ambas, que todo inmolan a su ferocidad, han respetado siempre en su juego salvaje, de ese cuerpo firme y derecho la ruda majestad. Anda como una diosa y reposa como una sultana; tiene por el placer una fe mahometana, y en sus brazos abiertos que llenan sus senos atrae con la mirada a toda la raza humana. Ella cree, ella sabe, ¡doncella infecunda!, necesaria no obstante a la marcha del mundo, que la belleza del cuerpo es sublime don, que de toda infamia asegura el perdón. Ignora el infierno igual que el purgatorio, y cuando llegue la hora de entrar en la noche negra, mirará de la Muerte el rostro, como un recién nacido, sin odio ni remordimiento.

lunes, julio 17, 2006

Mi amante. De Páramos de Sueño [Ali Chumacero]

Desnuda, mi funesta amante de piel vencida y casta como deshabitada, sacudes sobre el lecho voces y ternuras contrarias a mis manos, y un crepúsculo escucho sobre entre tu cuerpo cuando al caer en tí agonizo en un nacer marchito, sin el duelo comparable al temor de tu agonía. Contigo transparento la caída de un alud o huracán de rosas: suspiros de manzanas en tumulto diciéndome que el hombre está vencido, confuso en amarguras y vacías miradas. En tí respondo al mundo, y en tu cuerpo respiro ese sabor de los sepulcros; una noche no más, y tu mirada persiste, implora y vence entre mis ojos, decidida a una lucha prolongada donde el recuerdo se convierte en esa área languidez del pensamiento, como materia de tus ojos mismos. Lloras a veces arrojando fúnebres aguas de perfume ciego, como si desprendida de una antigua idea vinieras hasta mí, tan clara como un ángel dormido en el espacio, a dejar evidencia, luz y vida; y en tus lágrimas veo surgir tu suave piel como si en ella prolongaras o hicieras más probable tu existencia, derramando el aroma de tu sueño sobre esta soledad de tu desnudo.

viernes, junio 30, 2006

LXVI- Los gatos [Charles Baudelaire]

Los amantes fervientes y los sabios austeros adoran por igual, en su estación madura, al orgullo de casa, la fuerza y la dulzura de los gatos, tal ellos sedentarios, frioleros. Amigos de la ciencia y la sensualidad, al horror de tinieblas y al silencio se guían; los fúnebres corceles del Erebo serían, si pudieran al látigo ceder su majestad. Adoptan cuando sueñan las nobles actitudes de alargadas esfinges, que en vastas latitudes solitarias se duermen en un sueño inmutable; Mágicas chispas yerguen sus espaldas tranquilas, y partículas de oro, como arena agradable, estrellan vagamente sus místicas pupilas.

lunes, junio 19, 2006

Sobre la amistad

Un verdadero amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores.

viernes, junio 16, 2006

El malestar en la cultura [Sigmund Freud]

"Habiendo superado la concepción errónea de que el olvido significa la destrucción o aniquilación del resto mnemótico, nos inclinamos a la concepción de que todo se conserva de alguna manera y puede volver a surgir en circunstancias favorables."

miércoles, junio 14, 2006

Orfeo y Eurídice

Por su apostura y sus cualidades intelectuales y artísticas, de Orfeo se enamoraban todas las mujeres mortales y divinas, tratando de conquistarlo y seducirlo para ser su amante o para casarse con él. Pero Orfeo no hacía caso a ninguna mujer hasta que conoció a Eurídice, una ninfa tan hermosa como dulce y sencilla, la única que nunca se ofreció ni se insinuó a Orfeo. Orfeo logró vencer sus pudores de virgen y con permiso de Zeus los prados y los ríos sonrieron al verlos juntos y felices en un éxtasis amoroso que debía ser eterno. Orfeo y Eurídice se amaron como ninguna otra pareja divina o mortal lo había hecho jamás. Se casaron, pero cuando apenas comenzaban su romance ocurrió una horrible tragedia: Cuando paseaba Eurídice por el bosque fue vista por Aristeo, quien trató de hacerla suya. Durante su huída fue mordida mortalmente por una serpiente venenosa. Orfeo casi enloquecio de dolor en el alma decidió ir a buscarla a los infiernos. En él se encontró con Caronte (barquero que lleva las almas donde Hades) y con su canto melodioso lo dejó pasar y se fue sometiendo a las distintas bestias. Compadecidos Hades y Perséfone (Diosa de los infiernos) por su canto decidieron devolverle a su amada con una sola condición: no mirar hacia atras hasta llegar al mundo de los vivos. Pero el destino le tenía preparada una mala jugada al pensar que ya habia salido del mundo de los muertos; quiso mirar a su amada sin haber todavía alcanzado la luz y, con los brazos abiertos y en un angustioso adiós, le dijo hasta pronto desvaneciéndose Eurídice ante sus ojos para siempre. Después trató de encontrar alivio en los bosques, pero los Dioses no podían permitir que un humano conociera los secretos del más allá y enviaron a las Ménades que, locas de pasión, terminaron por despedazarlo, siendo el hasta pronto de Eurídice la transformación en una dulce realidad aun siendo en el reino de las sombras.

lunes, junio 12, 2006

Voltaire

La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano.

jueves, junio 08, 2006

Galileo Galieli

"Nunca he encontrado una persona tan ignorante que no se pueda aprender algo de ella."

lunes, junio 05, 2006

Refranero español

'Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad'

viernes, junio 02, 2006

Cita

'El amor es como Don Quijote: un loco que se vuelve cuerdo cuando va a morir'

miércoles, mayo 31, 2006

'Corazón Coraza' [Mario Benedetti]

Porque te tengo y no porque te pienso porque la noche está de ojos abiertos porque la noche pasa y digo amor porque has venido a recoger tu imagen y eres mejor que todas tus imágenes porque eres linda desde el pie hasta el alma porque eres buena desde el alma a mí porque te escondes dulce en el orgullo pequeña y dulce corazón coraza porque eres mía porque no eres mía porque te miro y muero y peor que muero si no te miro amor si no te miro porque tú siempre existes dondequiera pero existes mejor donde te quiero porque tu boca es sangre y tienes frío tengo que amarte amor tengo que amarte aunque esta herida duela como dos aunque te busque y no te encuentre y aunque la noche pase y yo te tenga y no.

martes, mayo 30, 2006

El Sol [Teodoro Frejtman ]

Saliendo temprano caliento los techos, doy luz a las sombras y al gallo sus ecos. Los niños me ponen en lupas y espejos, y juegan conmigo con fuego y reflejos. De pronto una nube que viene de lejos me esconde de todos y se hace el silencio. No importa, amiguitos, es sólo el intento, de hacerles guiñadas desde el alto cielo.

lunes, mayo 22, 2006

Peregrino [Luis Cernuda]

¿Volver? Vuelva el que tenga, Tras largos años, tras un largo viaje, Cansancio del camino y la codicia De su tierra, su casa, sus amigos, Del amor que al regreso fiel le espere. Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas, Sino seguir libre adelante, Disponible por siempre, mozo o viejo, Sin hijo que te busque, como a Ulises, Sin Ítaca que aguarde y sin Penélope. Sigue, sigue adelante y no regreses, Fiel hasta el fin del camino y tu vida, No eches de menos un destino más fácil, Tus pies sobre la tierra antes no hollada, Tus ojos frente a lo antes nunca visto.

jueves, mayo 18, 2006

«RUBAIYAT» [Omar Khayyam]

«¿Temes lo que puede traerte el mañana? No te adhieras a nada, no interrogues a los libros ni a tu prójimo. Ten confianza; de otro modo, el infortunio no dejará de justificar tus aprehensiones. No te preocupes por el ayer: ha pasado... No te angusties por el mañana: aún no llega... Vive, pues, sin nostalgia ni esperanza: tu única posesión es el instante.»

miércoles, mayo 17, 2006

Sol y Carne [Arthur Rimbaud]

¡Si volviera el tiempo, el tiempo que fue! Porque el hombre ha terminado, el hombre representó ya todos sus papeles. En el gran día, fatigado de romper los ídolos, resucitará, libre de todos sus dioses, y, como es del cielo, escrutará los cielos. El ideal, el pensamiento invencible, eterno, todo el dios que vive bajo su arcilla carnal se alzará, se alzará, arderá bajo su frente. Y cuando le veas sondear el inmenso horizonte, vencedor de los viejos yugos, libre de todo miedo, te acercarás a darle la santa redención. Espléndida, radiante, del seno de los mares, tú surgirás, derramando sobre el Universo con sonrisa infinita el amor infinito, el mundo vibrará como una inmensa lira bajo el estremecimiento de un beso inmenso... El mundo tiene sed de amor: tú la apaciguarás, ¡oh esplendor de la carne! , ¡oh esplendor ideal ¡Oh renuevo de amor, triunfal aurora en la que doblegando a sus pies los dioses y los héroes, la blanca Calpigia y el pequeño Eros cubiertos con nieve de las rosas las mujeres y las flores su bellos pies cerrados!

martes, mayo 16, 2006

Refranero español

No reformar es torpeza, siempre innovar ligereza.

viernes, abril 28, 2006

Mariposa enamorada

Cuenta la leyenda que una joven mariposa, de cuerpo frágil y sensible volaba cierta tarde jugando con el viento, cuando vio una estrella muy brillante, y se enamoró. Excitadísima, regresó inmediatamente a su casa, loca por contar a su madre que había descubierto lo que era el amor... ¡Qué tontería! fue la fría respuesta que escuchó. Las estrellas no fueron hechas para que las mariposas pudieran volar a su alrededor. Búscate un poste, o una pantalla, y enamórate de algo así, para eso fuimos creadas. Decepcionada, la mariposa decidió simplemente ignorar el comentario de su madre, y se permitió volver a alegrarse con su descubrimiento. ¡Qué maravilla poder soñar pensaba! La noche siguiente la estrella continuaba en el mismo lugar, y ella decidió que subiría hasta el cielo y volaría en torno de aquella luz radiante para demostrarle su amor. Fue muy difícil sobrepasar la altura a la cual estaba acostumbrada, pero consiguió subir algunos metros por encima de su nivel de vuelo normal. Pensó que si cada día progresaba un poquito, terminaría llegando hasta la estrella. Así que se armó de paciencia y comenzó a intentar vencer la distancia que la separaba de su amor. Esperaba con ansiedad la llegada de la noche, y cuando veía los primeros rayos de la estrella, agitaba ansiosamente sus alas en dirección al firmamento. Su madre estaba cada vez más furiosa. Estoy muy decepcionada con mi hija, decía. Todas sus hermanas, primas y sobrinas ya tienen lindas quemaduras en sus alas, provocadas por las lámparas. Sólo el calor de una lámpara es capaz de entusiasmar el corazón de una mariposa: deberías dejar de lado estos sueños inútiles y conseguir un amor posible de alcanzar. La joven mariposa, irritada porque nadie respetaba lo que sentía, decidió irse de la casa. Pero en el fondo, como, por otra parte, siempre sucede, quedó marcada por las palabras de su madre, y consideró que ella tenía razón. Así, durante algún tiempo, intentó olvidar a la estrella y enamorarse de la luz de las pantallas de casas suntuosas, de las luces que mostraban los colores de cuadros magníficos, del fuego de las velas que quemaban en las más bellas catedrales del mundo. Pero su corazón no conseguía olvidar a la estrella, y después de ver que la vida sin su verdadero amor no tenía sentido, resolvió reemprender su itinerario en dirección al cielo. Noche tras noche intentaba volar lo más alto posible, pero cuando la mañana llegaba, estaba con el cuerpo helado y el alma sumergida en la tristeza. Entretanto, a medida que se iba haciendo mayor, pasó a prestar atención a todo cuanto veía a su alrededor. Desde allá arriba podía vislumbrar las ciudades llenas de luces, donde posiblemente sus primas, hermanas y sobrinas ya habrían encontrado un amor. Veía las montañas heladas, los océanos con olas gigantescas, las nubes que cambiaban de forma a cada minuto. La mariposa comenzó a amar cada vez más a su estrella, porque era ella la que la impulsaba a conocer un mundo tan rico y hermoso. Pasó mucho tiempo y un buen día ella decidió volver a su casa. Fue entonces que supo por los vecinos que su madre, sus hermanas, primas y sobrinas, y todas las mariposas que había conocido, habían muerto quemadas en las lámparas y en las llamas de las velas, destruidas por un amor que juzgaban fácil. La mariposa, aun cuando jamás haya conseguido llegar hasta su estrella, vivió muchos años aún, descubriendo cada noche cosas diferentes e interesantes.

miércoles, abril 19, 2006

John Roshental

jueves, marzo 30, 2006

Haiku

La vida llega una mirada nos descubre es ella.

jueves, marzo 23, 2006

RIMA IX [G.A.Becquer]

Besa el aura que gime blandamente las leves ondas que jugando riza; el sol besa a la nube en occidente y de púrpura y oro la matiza; la llama en derredor del tronco ardiente por besar a otra llama se desliza; y hasta el sauce, inclinándose a su peso, al río que le besa, vuelve un beso.

jueves, marzo 16, 2006

'La melancólica muerte de Chico Ostra' [Tim Burton]

Se le declaró en la costa, y en la playa fue la boda. Su larga luna de miel en la isla de Capri fue Para la cena el mesero les puso un solo platillo: un gran caldo de mariscos. La novia pidió un deseo. Y el deseo se realizó. Dio al fin a luz un bebé. Pero éste ¿era humano o no? Bueno, quizá. Tal vez. Diez dedos en pies y manos, y demás órganos sanos. Podía sentir y escuchar. Pero ¿normal? No, ni hablar. Este engendro antinatura, Este cáncer indecente, Era la imagen viviente de toda su desventura. Ella se quejó al doctor: “No es hilo de mi madeja. ¿De donde sacó ese hedor a salmuera, pez y almeja?” “Y ha sido usted afortunada. Yo la semana pasada, trate a una niña con pico y tres orejas. ¿Me explico? Si es mitad ostra su niño, búsquese a otro a quien culpar. -Y añadió con cierto guiño - ¿Se ha puesto a considerar una casita en el mar?” No sabían como llamarlo. A veces le decían Carlo y a veces -con voz perpleja- “eso que parece almeja”. Encogido el corazón, Ninguno en verdad sabía si el chico ostra algún día rompería el caparazón. Los cuatrillizos Montalvo cierta vez se lo toparon. Le espetaron un “¡Bivalvo!” y enseguida se escaparon. Una tarde en que llovía, Carlo se sentó en la calle. Y miró arremolinarse el agua en la alcantarilla Aparcada en la cuneta, conmovida y afligida, su madre daba salida a su congoja secreta. Ya se habían acostado una noche, y ella dijo: “Cariño, huele a pescado y yo creo que es nuestro hijo. Y aunque dicen que una dama debe callarse esas cosas, me parece que le endosas tus problemas en la cama.” El probó cuanta loción pudo hallar en el mercado. Tenía el cuerpo colorado y comezón, comezón. Y de rascar y rascar la piel le empezó a sangrar El doctor, tras una pausa, dijo: “El remedio a su mal podría ser su misma causa. Las ostras, como sabéis, dan gran potencia sexual. Supongo que si os coméis a vuestro niño podréis saciar el ansia carnal. Se acercó muy de puntitas, muy a oscuras y en celada, porque no notara nada quien le daba tantas cuitas. Y en voz muy baja le dijo: “Carlo queridísimo, hijo: no quisiera interferir ni causarte desconsuelo. Pero ¿has pensado en el cielo, o te has querido morir?” Carlo parpadeo al oírlo pero no le dijo nada. Su papi apretó el cuchillo y se aflojó la corbata. Cuando lo levantó en vilo, Carlo le mojó el abrigo. Y en su boca ya la valva, se escurrió por su garganta. En la costa lo enterraron, en la arena, junto al mar. Una oración murmuraron y se fueron a cenar. Una cruz que daba pena marcaba su sepultura y unas letras en la arena prometían vida futura. Pero al subir la marea una ola grande y fea borró sin pena ni gloria para siempre su memoria. De regreso en el hogar, él se le empezó a acercar. Le besó y le dijo: “Bella, hagamos otra faena.” “Pero esta vez –susurró ella- pidamos que sea una nena.”

lunes, marzo 06, 2006

Al triste [Jorge Luis Borges]

Ahí está lo que fue: la terca espada del sajón y su métrica de hierro, los mares y las islas del destierro del hijo de Laertes, la dorada luna del persa y los sin fin jardines de la filosofía y de la historia, el oro sepulcral de la memoria y en la sombra el olor de los jazmines. Y nada de eso importa. El resignado ejercicio del verso no te salva ni las aguas del sueño ni la estrella que en la arrasada noche olvida el alba. Una sola mujer es tu cuidado, igual a las demás, pero que es ella.

domingo, febrero 26, 2006

'A la que es demasiado alegre' [Charles Boudelaire]

Tu cabeza, tu gesto, tu aire Como un bello paisaje, son bellos; Juguetea en tu cara la risa Cual fresco viento en claro cielo. El triste paseante al que rozas Se deslumbra por la lozanía Que brota como un resplandor De tus espaldas y tus brazos. El restallante colorido De que salpicas tus tocados Hace pensar a los poetas En un vivo ballet de flores. Tus locos trajes son emblema De tu espíritu abigarrado; Loca que me has enloquecido, Tanto como te odio te amo. Frecuentemente en el jardín Por donde arrastro mi ironía, Como una ironía he sentido Que el sol desgarraba mi pecho; Y el verdor y la primavera Tanto hirieron mi corazón, Que castigué sobre una flor La osadía de la Naturaleza. Así, yo quisiera una noche, Cuando la hora del placer llega, Trepar sin ruido, como un cobarde, A los tesoros que te adornan, A fin de castigar tu carne, De magullar tu seno absuelto Y abrir a tu atónito flanco Una larga y profunda herida. Y, ¡Vertiginosa dulzura! A través de esos nuevos labios, Más deslumbrantes y más bellos, Mi veneno inocularte, hermana.

jueves, febrero 16, 2006

Testamento de dos que murieron por un hijo, Esencia [Baco] Eurídice Meets Baco

Preferimos la semilla al fruto. Preferimos las uvas al vino. Preferimos la potencia al acto. Preferimos significado a significante. Preferimos nubes a lluvias. Preferimos problemas a soluciones. Preferimos el Padre a El Hijo. Preferimos el alcaloide a la droga. preferimos la intuición a la expresión. Preferimos la pregunta a la respuesta. Preferimos el origen al resultado. Preferimos preferir a aceptar. Y punto.

domingo, febrero 05, 2006

Sol-Naciente [Moacir Sader] Versión Betty Gusman

No hay nada mayor y mejor que amar, algunas veces, mientras tanto, el amor nace en nuestro corazón tan sorprendentemente, que nos asusta, como si fuese fantasmagórico, errado, pecaminoso. Todo amor verdadero es puro, perfecto, santificado. Fue así, desde el día en que te conocí, como se ganase un presente especial del cielo, parece que lo vi a Dios, sonriendo para mí, decir: “Yo estoy trayéndote el mejor presente mío”. Sin esperarlo, por entender no merecedor de tamaña dádiva, mi voz calló, un no en la garganta me dejó mudo, y aún hoy y ahora estoy sin palabras para revelar ese amor raro, y poder ver el brillo aún mayor en su mirar, diciendo también amarme. Asustada igualmente por tanto amor inesperado, Tu se queda en silencio, escondiendo el sentir, que la sonrisa por mi no permite ocultar. E mudos, espantados por amar el amor, estamos inebriados al ver un lindo amor nacer, Sol-naciente en el planeta amor, Resplandeciendo todo la galaxia en todas las dimensiones, silenciosamente.

viernes, enero 27, 2006

'Sueños Semilla' de Cuentos Para Pensar [Jorge Bucay]

En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades. ...Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo. En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después. Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, Cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar. Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos. Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz, morir como semillas... para convertirse en árboles. Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla. Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos. Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta. Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez enceguecedora. Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos... Y un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro. Nada hay que temer, una sabiduría interior las acompaña, porque cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol...

miércoles, enero 18, 2006

Las lágrimas de Kali, la Conjuradora [Chantal Maillard]

Que nadie me mire: Caerá fulminado; Que nadie me requiera. Contestaré con el rayo, Con la espada O el detonador de un alma mortífera. En mi parcela de universo yo soy Siva, Soy Kali, La destructora, No la cólera de Dios, No, Sin cólera sin rencor sin venganza, Sin justicia, Soy la gran destructora Cuya furia no se aplaca, Mi mundo, El que yo he creado, Desaparece entre las llamas Que brotan de mis pies. Danzo descalza sobre mis enemigos, No pronuncieis mi nombre! La voz se os quebraría en la boca Y escupiríais diamantes Como si fuesen volcan vuestras entrañas. Que nada se mueva: todo lo que se agite se disolverá en su propio aleteo. No es justicia No es némesis, Es la pura soledad Q se asume así misma Y se quiere y respeta La voluntad de ser, De ser una, Una sóla, De ser única. Yo soy Kali, La destructora, La oscura, La del collar de calaveras, La bebedora de sangre, La solitaria. La fuerza del universo Es el sonido de mis armas Y no hay perdón ni hay Remordimiento Porque no hay ofensa ni ofendido, Ni culpa ni culpable, Hay tan sólo un mundo acumulado bajo las plantas de mis pies, Y no lamento el final desgraciado de algunos, ni el argumento que fue felizmente resuelto, no lamento el final de todas las historias pues yo soy el principio y el fin de todas ellas. Yo soy Kali La oscura, La terrible, La bella, La que construye el tiempo contando sus víctimas... He declarado la guerra a todos mis enemigos Me he declarado la guerra a mí misma. He declarado la guerra al mí. Alejaos Temedme... Por ahora sois aún los objetos del mí. Sois el otro que me habita, me recorre Y dice: “Éste es el pabellón de las delicias” “Éste es el palacio del terror” Todos sois ejercitos y lugares, Sois el que acude a vosotros Para odiaros o para desearos. Cuando termine esta guerra -Si alguna vez termina- podremos conversar y tal vez amarnos, podremos jugar a aquel juego que consiste en abrir distancias y volver a cerrarlas sabiendo que no existe ni el cerrar ni el abrir ni ninguna distancia. Sólo lo imposible me enamora Le declaro la guerra a lo imposible! Decreto la desorganización de las jerarquías, La decadencia de la verticalidad. Absuelvo la superficie Pagaré por ello la desaparición Del vértigo Y el temblor de la espera. Sea. Hasta que crezca el horizonte. Para proteger su crecimiento. Sea. Tal vez después el vértigo sea constante. Tal vez el temblor arranque del presente. Sé lo intensa q es la vida dentro de las cosas. En superficie, todas! Declaro la guerra a lo posible y a lo imposible! Declaro la guerra a la voluntad de logro! Mi voluntad sin objeto Estalla como el trueno Y arrastra en pos de sí Los tiempos venideros y el pasado como un eco Las montañas me reciben Con esa tenebrosa densidad que prepara las tormentas A mi paso se inclinan las bestias y las hierbas Y no hay lugar donde pueda resguardarse Un corazón sensible O tierno o malherido A la des-esperación sucede el trueno. No espero: actúo. La tierra es el espacio del combate, Mis pisadas levantan el polvo como una manada de búfalos en estampida. No hay objeto para mi acción No construyo para un futuro. Soy la q dice No Y en la soledad se consagra como fuerza infinita, Al fin reabsorbida, Al fin Libre. Yo soy Kali, La oscura, La del collar de calaveras, La que nunca duerme, La despiadada, La guerrera, La amante destructora Cuyo pie se apoya en la Posibilidad de sí misma. La Posibilidad siempre igual a sí misma. He trocado la cuerda del ahorcado Por el collar de calaveras Y frente a cualquier tú expreso La libertad primera: Ningun deseo Ningún lamento Ocupará el lugar en el que pueda surgir la ira, O la fuerza, O la calma, Las formas del Poder que se alimenta de la gran Soledad. Yo soy la que no es, La Sola, La que arranca de sí misma, Aquella que aprendió a cortar una lágrima con el filo de su espada sin que en su acero permanezca un rastro de humedad. Soy la que nunca más derramará una lágrima Porque nada posee salvo Su propia fuerza. Héme aquí raiz, Savia de impulsos ascendentes, Madre aún, Posible siempre, Anticipada gestación de un porvenir intruso, Intrusa de un presente Que desestima el valor de nacer A sí mismo de nuevo. Héme aquí clavando mis ojos De savia encarcelada En los troncos vacíos de árboles muertos, Héme aquí creyendo, Queriendo creer En la impostura de las ruinas, En el candor del desastre, El valor de lo opaco… Héme aquí, Héme aquí, He aquí que me atrevo a creer en las ruinas.

¡Me atrevo a creer en las ruinas!

lunes, enero 16, 2006

IV [Eduardo Galeano]

4 La naturaleza está fuera de nosotros En sus 10 mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso: "Honrarás a la naturaleza de la que formas parte". Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado. Y merecía castigo. Según las crónicas de la Conquista., los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar a la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoníaca o la ignorancia. Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que había que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud. Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos, y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza, ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida y naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros. La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

jueves, enero 12, 2006

III [Eduardo Galeano]

3 Entre el capital y el trabajo, la ecología es neutral Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero él era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus víctimas... Las empresas gigantes de la industria química, petrolera y automovilística pagaron buena parte de los gastos de la Eco 92. La conferencia internacional que en Río de Janeiro se ocupó de la agonía del planeta. Y esa conferencia, llamada Cumbre de la Tierra, no condenó a las transnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronunció una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno. En el gran baile de máscaras del fin de milenio, hasta la industria química se viste de verde. La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos biotecnológicos. Pero estos desvelos científicos no se proponen encontrar plantas más resistentes a las plagas sin ayuda química, sino que buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen. De las 10 empresas productoras de semillas más grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba-Geigy, Dekalb, Pfiezer, Upjohn, Shell, ICI). La industria química no tiene tendencias masoquistas. La recuperación del planeta o lo que nos quede de él implica la denuncia de la impunidad del dinero y la libertad humana.La ecología neutral, que más bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos sino privilegios de los pocos que puedenpagarlos. Chico Mendes, obrero del caucho, cayó asesinado a fines del 1988,en la Amazonía brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social. Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil. Cinco años después del crimen, los obispos brasileños denunciaron que más de 100 trabajadores rurales mueren asesinados cada año en la lucha por la tierra, y calcularon que cuatro millones de campesinos sin trabajo van a las ciudades desde las plantaciones del interior.Adaptando las cifras de cada país, la declaración de los obispos retrata a toda América Latina. Las grandes ciudades latinoamericanas, hinchadas a reventar por la incesante invasión de exiliados delcampo, son una catástrofe ecológica: una catástrofe que no se puede entender ni cambiar dentro de los límites de la ecología, sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso político.

miércoles, enero 11, 2006

II [Eduardo Galeano]

2 Es verde lo que se pinta de verde Ahora, los gigantes de la industria química hace su publicidad en color verde, y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. "En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas", aclara el presidente de la suprema banquería del mundo. Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación. Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: "los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera". El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes, el Banco manejará, junto a la ONU, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, 100 veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente. El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda, y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto, y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete. La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

jueves, enero 05, 2006

'4 Frases que hacen crecer la nariz de Pinocho' I [Eduardo Galeano]

I. Somos todos culpables de la ruina del planeta:

La salud del mundo está hecha un asco. 'Somos todos responsables', claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie lo es. Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al 'sacrificio de todos' en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple. Estas cataratas de palabras -inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero del ozono- no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo. Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el 20 por ciento de la humanidad comete el 80 por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables. La señora Harlem Bruntland, quien encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que si los 7 mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, "harían falta 10 planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades". Una experiencia imposible. Pero los gobernantes de los países del Sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo.

jueves, diciembre 29, 2005

Leyenda del verdadero amigo

Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido y sin nada que decir, escribió en la arena: HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO. Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA.
Intrigado, el amigo preguntó:
-¿Por qué después que te lastimé escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió:
-Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.

viernes, diciembre 23, 2005

'Las tres gotas de agua' [Coelho Netto]

El Alba pasó una mañana cerca de una camelia y oyó pronunciar su nombre por tres gotas cristalinas. Se aproximó; luego posándose en el corazón de la flor, preguntó cariñosa:
-¿Qué desean de mí, gotas brillantes?
-¿Que vengas a decidir una cuestión -dijo la primera-. Somos tres gotas diferentes reunidas en diversos puntos. Queremos que digas cuál de nosotras vale más y cual es la más pura.
-Acepto; habla tú, gota brillante.
Y la primera gota trémula habló así:
-Yo vengo de las altas nubes; soy hija de los grandes mares; nací en el ancho océano. Después de andar por mil borrascas, una nube me absorbió. Fui a las alturas, donde brillan las estrellas, y de allá, rodando entre rayos, caí en la flor en la que descanso ahora. Yo represento al océano. -Habla tú, gota brillante -dijo el Alba a la segunda.
-Yo soy el rocío que tiembla sobre los lirios; soy hermana de la Luna; soy hermana de las tinieblas que se forman en cuanto llega la noche. Yo represento al amanecer del día. -¿Y tú? -Preguntó el Alba a la más pequeña.
-Yo nada valgo.
-Habla: ¿de donde vienes?
-De los ojos de una madre. Soy una lágrima.
-Esta es la de más valor, es la más pura.
-Pero yo fui océano...
-¡Yo atmósfera!
-Sí, trémulas gotas; mas esta fue corazón...
Y el Alba desapareció por la región azul, llevando a la gota humilde.

jueves, diciembre 22, 2005

'Rojo sobre Negro' [Aute]

Rojo sobre negro,
una rosa roja se cayó sobre el asfalto y después llovió. Fui a recogerla, el viento sopló; corrí detrás de ella y desapareció.
Rojo sobre negro, tus labios en la oscuridad, llamas que se encienden para iluminar. Me acerqué a besarlos buscando el placer, maldije aquellos labios cuando me quemé.
Rojo sobre negro, sangre que tiñe el barrizal, alma de un soldado que no sufre más. No pidió la guerra, no quiso morir,
¡Cielos, cuánta mierda para sobrevivir!

miércoles, diciembre 14, 2005

'El Otro Yo' [Mario Benedetti]

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la naríz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las cicatrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse imcómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Éste no dijo nada, pero a la mañama siguiente se había suicidado.
Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento le reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto cuando salió la calle con el proposito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le llenó de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas . Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando.Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».
El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

viernes, noviembre 25, 2005

VI 'Arrepentimiento y lágrimas debidas al engaño' [Quevedo]

Huye sin percibirse, lento, el día, y la hora secreta y recatada con silencio se acerca, y, despreciada, lleva tras sí la edad lozana mía. La vida nueva, que en niñez ardía, la juventud robusta y engañada, en el postrer invierno sepultada, yace entre negra sombra y nieve fría. No sentí resbalar, mudos, los años; hoy los lloro pasados, y los veo riendo de mis lágrimas y daños. Mi penitencia deba a mi deseo, pues me deben la vida mis engaños, y espero el mal que paso, y no le creo.

miércoles, noviembre 16, 2005

Recomendación Médica:

'La vida no vivida
es una emfermedad
de la que se puede
morir'

lunes, noviembre 07, 2005

Ave del Paraíso [Salvador Rueda]

Ved el ave inmortal, es su figura;
la antigüedad un silfo la creía,
y la vio su extasiada fantasía
cual hada, genio, flor o llama pura.
Su plumaje es la luz hecha locura,
un brillante hervidero de alegría
donde tiembla la ardiente sinfonía
de cuantos tonos casa la hermosura.
Su cola real, colgando en catarata;
y dirigida al sol, haz que desata
vivo penacho de arcos cimbradores.
Curvas suelta la cola sorprende,
y al aire lanza cual tazón de fuente
un surtidor de palmas de colores.

miércoles, noviembre 02, 2005

Contigo [Luis Cernuda]

¿Mi tierra? Mi tierra eres tú. ¿Mi gente? Mi gente eres tú. El destierro y la muerte para mi están adonde no estés tú. ¿Y mi vida? Dime, mi vida, ¿qué es, si no eres tú?

miércoles, octubre 26, 2005

Amanecer de Otoño.

'A Julio Romero de Torres'

[Antonio Machado]

Una larga carretera entre grises peñascales, y alguna humilde pradera donde pacen negros toros. Zarzas, malezas, jarales. Está la tierra mojada por las gotas del rocío, y la alameda dorada, hacia la curva del río. Tras los montes de violeta quebrado el primer albor, a la espalda la escopeta, entre sus galgos agudos, caminando un cazador.

lunes, octubre 24, 2005

Pregunta sin Respuesta:

¿A qué arbol pertenece el fruto del trabajo?

viernes, octubre 21, 2005

Sobre Dar y Recibir [Khalil Gibran]

Había una vez un hombre que tenía un valle lleno de agujas. Y se acercó a él un día la madre de Jesús y le dijo:
-Amigo,
la ropa de mi hijo
está desgarrada
y necesito zurcírsela
antes de que vaya al templo.
¿No me darás una aguja?
Y él no le dio una aguja, sino que le dio un discurso erudito sobre dar y recibir para que se lo llevase a su hijo antes de que fuese al templo.

martes, octubre 18, 2005

Franz Kafka

"El poseer no existe,
existe solamente el ser:
ese ser que aspira hasta el último aliento,
hasta la asfixia".

viernes, octubre 14, 2005

¿Qué te sugiere?

Observa y déjate llevar...

lunes, octubre 10, 2005

Robert Louis Stevenson

'El buen escritor parece escribir sobre sí mismo,
pero tiene puestos sus ojos en ese hilo del Universo que pasa por sí mismo y por todas las cosas.'

miércoles, octubre 05, 2005

Coherencia [Idries Shah]

-¿Qué edad tiene usted, Mulá? -Cuarenta años -Pero eso mismo dijo la última vez que se lo pregunté, hace ya dos años. -Si; siempre mantengo lo que digo.

jueves, septiembre 29, 2005

La vida y su constante [Eurídice]

Como agua de lluvia decides salir del calor familiar.
No dejes nunca de luchar, adelante con tu vida, busca un mañana mejor.
Busca un mañana.
No te rindas,
aquí estaré para indicarte el camino...

martes, septiembre 20, 2005

Soneto XVII [Pablo Neruda]

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio o flecha de claveles que propagan el fuego: te amo como se aman ciertas cosas oscuras, secretamente, entre la sombra y el alma.
Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.
Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde, te amo directamente sin problemas ni orgullo: así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

jueves, septiembre 15, 2005

Robert Browning

'Ama un sólo día
y
el mundo entero
habrá cambiado'

lunes, septiembre 12, 2005

¿Cómo saber uno, que uno mismo está muerto? [Idries Shah]

Un día, Mulla Nasrudin estaba muy preocupado, cavilando.

Cualquiera que observara su cara podía ver que estaba sumido en pensamientos, muy tenso y angustiado. Su esposa se llegó a alarmar. Le preguntó:

«¿Qué es lo que pasa, Nasrudin? ¿En qué estás pensando? ¿Cuál es el problema? ¿Por qué estás tan preocupado?»

Mulla abrió sus ojos y dijo:

«Este es el problema más grande. Estoy reflexionando en cómo ha de saber uno que uno mismo está muerto. ¿Cómo saber uno que uno mismo está muerto? Si me fuera a morir, ¿cómo iba a reconocer que estaba muerto? Porque yo no he conocido la muerte. El reconocimiento significa que has conocido algo antes. Te veo y reconozco que eres A, o B o C porque te conocía de antes. A la muerte no la he conocido». Dijo el Mulla.

«Y cuando se presente, ¿cómo la voy a reconocer? Este es el problema y estoy muy preocupado. Y cuando esté muerto y no pueda preguntar a nadie, esta puerta estará también cerrada. No puedo consultar ninguna escritura, ni ningún profesor puede ser de ayuda».

Su esposa se rió y le dijo:

«Te estás preocupando innecesariamente. Cuando la muerte llega uno lo sabe inmediatamente. Cuando la muerte se te presente lo sabrás porque te pondrás frío, frío como el hielo».

El Mulla se sintió aliviado. En sus manos tenía la clave, una señal. Al cabo de dos o tres meses, se encontraba cortando leña en el bosque. Era una fría mañana de invierno y todo estaba helado.

De repente se acordó y se palpó las manos: estaban heladas. Dijo:

«De acuerdo. La muerte se está acercando y estoy tan lejos de casa que no puedo decírselo a nadie, ¿qué voy ha hacer? Me olvidé de preguntárselo a mi mujer. Me dijo cómo se debía de sentir uno, pero ¿qué se supone que se ha de hacer cuando llega la muerte? Ahora no hay nadie aquí y todo se está helando».

Entonces recordó. Había visto muchas personas muertas, de modo que pensó:

«Es adecuado el tumbarse».

Así era como había visto a las personas fallecidas, de modo que se tumbó. Por supuesto se fue sintiendo más y más frío, con la muerte cerniéndose sobre él. Dos lobos, creyendo que el Mulla estaba muerto, atacaron a su burro. El Mulla abrió los ojos y viéndolo, pensó:

«Los muertos no pueden hacer nada. Si hubiera estado vivo, lobos, no os habríais tomado esas libertades con mi burro. Pero ahora no puedo hacer nada. Nunca se ha sabido de muertos que hicieran algo. Sólo puedo permanecer como espectador».

Si estás muerto para todo tu pasado, absolutamente muerto, entonces únicamente puedes ser un testigo. ¿Qué otra cosa puedes hacer? Ser un testigo quiere decir morir a tu pasado, a tus recuerdos, a tus ideas, a todo. Entonces, en el momento presente, ¿qué puedes hacer? Solamente puedes permanecer como observador. No es posible juicio alguno. El juzgar sólo es posible en referencia a experiencias pasadas. No hay evaluación posible; la evaluación es posible solamente con referencia a acciones pasadas. No es posible el pensar; el pensar solamente es posible si el pasado está allí, de vuelta al presente. Así qué, ¿que puedes hacer? Puedes ser un testigo.

sábado, septiembre 10, 2005

Máxima Filosófica

Ningún tonto se queja de serlo.
[No les debe ir tan mal]

miércoles, septiembre 07, 2005

Jean de la Bruyêre

'La amistad no puede ir muy lejos cuando
ni unos ni otros
están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos'.

sábado, septiembre 03, 2005

El Sistema/1 [Eduardo Galeano]

Los funcionarios no funcionan.
Los políticos hablan pero no dicen.
Los votantes votan pero no eligen.
Los medios de información desinforman.
Los centros de enseñanza enseñan a ignorar.
Los jueces condenan a las víctimas.
Los militares están en guerra
contra sus compatriotas.
Los policías no combaten los crímenes,
porque están ocupados en cometerlos.
Las bancarrotas se socializan,
las ganancias se privatizan.
Es más libre el dinero que la gente.
La gente está al servicio de las cosas.

viernes, septiembre 02, 2005

José Ortega y Gasset

'La belleza que atrae

rara vez coincide

con la belleza que enamora'

jueves, septiembre 01, 2005

George Bulwer-Lytton

"Es difícil decir quién nos hace más daño,
si nuestros enemigos con su peor intención,
o nuestros amigos con la mejor."

jueves, agosto 25, 2005

Proverbio Árabe

'Al perro que tiene dinero

se le llama señor perro'.

jueves, agosto 18, 2005

Erpenio

'El sabio no envidia

la sabiduría de otro'.

martes, agosto 09, 2005

Leviatán, Cap XIII [Hobbes]

'La Naturaleza ha hecho a los hombres tan iguales en las facultades del cuerpo y del espíritu que, si bien un hombre es, a veces, evidentemente, más fuerte de cuerpo o más sagaz de entendimiento que otro, cuando se considera en conjunto, la diferencia entre hombre y hombre no es tan importante que uno pueda reclamar, a base de ella, para sí mismo, un beneficio cualquiera al que otro no pueda aspirar como él'.

lunes, agosto 08, 2005

Andy Warhol

viernes, agosto 05, 2005

Orfeo y Eurídice

Ella fue mi canción inspiradora, y la musa raíz de mi canción; mas la muerte, noctámbulo ladrón, la arrebató antes de brillar la aurora. No era mi amor, ni lo es, amor que ignora, y al Hades descendí. La persuasión de mi canto logró su redención, que cede el Hades si mi canto implora. "Llévatela a la luz, mas sin volverte a mirarla en las sombras, o la muerte de su destino habrá de apoderarse". ¡Oh, impaciencia del hombre enamorado! Volví los ojos, y me fue arrancado el corazón al verla evaporarse…

miércoles, julio 27, 2005

Chambao

'Muchas palabras se pierden en la ciénaga del limbo...
...si el propósito no es puro'

jueves, julio 14, 2005

Amarse con los ojos abiertos [Jorge Bucay&Silvia Salinas]

'Nombrar es definir
y definir es empezar a controlar,
porque
no se puede tener control
sobre
lo que no se puede definir ni nombrar.'

lunes, julio 11, 2005

Amarse con los ojos Abiertos [Jorge Bucay&Silvia Salinas]

'Cuando las personas se encuentran con dificultades en su relación, tienden a culpar a su pareja. Ven claramente cuál es el cambio que necesita hacer el otro para que la relación funcione, pero les es muy difícil ver qué es lo que ellas hacen para generar los problemas.
Es muy común preguntarle a una persona en una sesión de pareja: -¿Qué te pasa? Y te conteste: -Lo que me pasa es que él no entiende... Y yo insisto: -¿Qué te pasa a tí? Y ella vuelve a contestar: -¡Lo que me pasa es que él es muy agresivo! Y yo sigo hasta el cansancio: -Pero ¿qué sientes tú? ¿Qué te pasa a tí?
Y es muy difícil que la persona hable de lo que le está pasando, de lo que está necesitando o sintiendo. Todos quieren siempre hablar del otro.
Es muy diferente enfrentarse a los conflictos que surgen en una relación con la actitud de reflexionar sobre 'qué me pasa a mí' que enfrentarse a ellos con enfado pensando que el problema es que estoy con la persona inadecuada.
Muchas parejas terminan separándose porque creen que con otro sería distinto y, por supuesto, después se encuentran con situaciones similares en las que lo único que ha cambiado es el interlocutor.
Por eso, frente a los desencuentros vinculares, el primer punto es tomar conciencia de que las dificultades son parte integral del camino del amor. No podemos concebir una relación íntima sin conflictos.
La salida sería dejar de lado la fantasía de una pareja ideal, sin conflictos, enamorados permanentemente.
Es sorprendente ver cómo la gente busca esta situación ideal.
'... y cuando el señor X se da cuenta de que su pareja no se corresponde con ese modelo romántico ideal y novelesco, insiste en decirse que otros sí tienen esa relación idílica que él está buscando, pero él tuvo mala suerte... Porque se casó con la persona equivocada...'
¡NO! No es así. No se casó con la persona equivocada.
Lo único equivocado es su idea previa sobre el matrimonio, la idea de la pareja perfecta- En cierto modo, me tranquiliza saber que esto que no tengo no lo tiene nadie, que la pareja ideal es una idea de ficción y que la realidad es muy diferente.
El pensamiento de que el césped del vecino es más verde o de que el otro tiene eso que yo no consigo parece generar mucho sufrimiento.
Quizás aprender estas verdades pueda libertar a algunas personas de estos tóxicos sentimientos. La realidad mejora notoriamente cuando me decido a disfrutar lo posible en lugar de sufrir porque una ilusión o una fantasía no se realizan.
La propuesta es: hagamos con la vida posible... lo mejor posible.
Sufrir porque las cosas no son como yo me las había imaginado no sólo es inútil, sino que además es infantil.'

domingo, junio 26, 2005

Mar Antiguo [Astronomía Razonable. El Último de la Fila]

'No hay otros mundos
pero sí hay otros ojos'

martes, junio 21, 2005

El viaje Definitivo [Juan Ramón Jiménez]

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando; y se quedará mi huerto con su verde árbol, y con su pozo blanco.
Todas las tardes el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron; y el pueblo se hará nuevo cada año; y en el rincon de aquel mi huerto florido y encalado, mi espiritu errará, nostalgico.
Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

lunes, junio 20, 2005

Un Grito de Dolor [Poema de Autor]

Un grito de dolor se escucha en la noche, un hombre ha sido crucificado sin que nadie se asombre. Su madre llorando no pide explicaciones, pues sabe que su Hijo amó hasta sus últimas expiraciones. Junto a ella un discípulo que no permite que la toquen tanta gente incrédula que llega con sus faroles. Tristes mujeres del valle lloran al pie del monte, pues no entienden el porqué de lo sucedido aquella noche. La voz de un condenado sonó en medio de las exclamaciones, pidiendo desde la cruz perdón por sus errores. En un último suspiro le contestó aquel hombre, que junto a él se escondería cuando se apagaran sus corazones. En lo alto de un monte, a Cristo han crucificado por la salvación de unos hombres que muchas veces no han amado.

lunes, junio 13, 2005

Tam [Vicente Huidobro]

Cantar al atardecer sobre los montes
Mirando pasar los aeroplanos
Pájaros del horizonte
Que se amamantan en la luna Tengo sed
Dadme de beber
Todas las cabelleras rubias En el silencio
Se sienten huir algunos recuerdos Piezas de caza desbandadas
Cómo cogerlos Nadie ha podido detener mi marcha
Brilla el sol
La vida vale la pena
Y tu recuerdo canta en mi reloj
El viejo Tam
En un fuego fatuo
Enciende su cigarro
Y se aleja cantando por el bosque
Tú serás Toda la luz esta noche
Las marionetas que cuelgan
A los rayos de las estrellas
Son arañas
DANZA VIEJO TAM DANZA
En medio de los siete hijos de la montaña
Coge en tu mano
Al que toca la flauta
TU CABEZA CUELGA
DEL HUMO
DE TU CIGARRO

lunes, junio 06, 2005

Pablo Neruda

Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas, llena del alma mía. Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante. Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio claro como una lámpara, simple como un anillo. Eres como la noche, callada y constelada. Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Distante y dolorosa como si hubieras muerto. Una palabra entonces, una sonrisa bastan. Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

jueves, junio 02, 2005

Así habló Zaratustra [Nietzsche]

Vosotros mirais hacia arriba cuando deseáis elevación
y yo miro hacia abajo, porque estoy elevado.
¿Quién de vosotros puede a la vez reír y estar elevado?
Quien asciende a las montañas más altas
se ríe de todas las tragedias,
de las del teatro y de las de la vida.

martes, mayo 31, 2005

Tristeza [Eurídice]

-¿Qué le pasa a la niña que está triste? -Tristeza es lo que tiene. El corazón le cabe en un puño y la vida se le apaga como se apaga un cigarro, lentamente, en la agonía del pasar del tiempo. Dice que no quiere sonreir porque la energía se le escapa cuando está con él... -¿Y qué más te cuenta la niña? -Sólo que... que quiere volver a sonreir...

lunes, mayo 30, 2005

La Sombra del Viento [C.R. Zafón]

'La espera es el óxido

del alma'

viernes, mayo 27, 2005

Poema XII [Pablo Neruda]

Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas. Desde mi boca llegará hasta el cielo lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en tí la ilusión de cada día. Llegas como el rocío a las corolas. Socavas el horizonte con tu ausencia. Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento como los pinos y como los mástiles. Como ellos eres alta y taciturna. Y entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora como un viejo camino. Te pueblan ecos y voces nostálgicas. yo desperté y a veces emigran y huyen pájaros que dormían en tu alma.

jueves, mayo 26, 2005

¿La peor venganza?
Que me ignoren

miércoles, mayo 25, 2005

El Tiempo [Gracias, Afri]

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo y, entonces, después de tener otro.
Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños.
Después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar. Pensamos: seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos.
La verdad es que no hay mejor momento para ser feliz que AHORA MISMO. Pues, si no es ahora, ¿cuándo?
La vida siempre estará llena de luegos, de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas. No hay un luego, ni un camino para la felicidad.
La felicidad es el camino y es AHORA.
Atesora cada momento que vives, y atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón. Y recuerda que:
El tiempo no espera a nadie.
Así que deja de esperar hasta que termines la Universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas esos diez kilos, hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana; hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que este momento para ser feliz.
LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO
NO UN DESTINO
Trabaja como si no necesitaras dinero,
Ama como si nunca te hubieran herido,
Baila como si nadie te estuviera viendo.

martes, mayo 24, 2005

Digo que No Puede Decirse el Amor [Jaime Sabines]

Digo que no puede decirse el amor. El amor se come como un pan, se muerde como un labio, se bebe como un manantial. El amor se llora como a un muerto, se goza como un disfraz. El amor duele como un callo, aturde como un panal, y es sabroso como la uva de cera y como la vida es mortal. El amor no se dice con nada, ni con palabras ni con callar. Trata de decirlo el aire y lo está ensayando el mar. Pero el amante lo tiene prendido, untado en la sangre lunar, y el amor es igual que una brasa y una espiga de sal. La mano de un manco lo puede tocar, la lengua de un mudo, los ojos de un ciego, decir y mirar. El amor no tiene remedio y sólo quiere jugar.

lunes, mayo 23, 2005

El Café de Chinitas [Federico García Lorca]

En el café de Chinitas dijo a Paquiro un hermano: "Soy más valiente que tú más torero y mas gitano." En el café de Chinitas dijo a Paquiro un Frascuelo: "Soy más valiente que tú más gitano y mas torero." Sacó Paquiro el reló y dijo de esta manera: "Este toro ha de morir antes de las cuatro y media." Al dar las cuatro en la calle se salieron del café y era Paquiro en la calle un torero de cartel.

sábado, mayo 21, 2005

Veinte Poemas de Amor [Pablo Neruda]

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo : 'La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos'. El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oir la noche immensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos arboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto al amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque ésta sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

viernes, mayo 20, 2005

Poema IV [Pablo Neruda]

Te recuerdo cómo eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas.
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban tu alma.

miércoles, mayo 18, 2005

Echo de menos ser una Sirena [Eurídice]

Porque echo de menos ser una sirena pienso que la vida no me trata bien. Porque echo de menos ser una sirena el caminar se me hace eterno. Porque echo de menos ser una sirena obtengo pseudo~respuestas. Porque echo de menos ser una sirena mis preguntas no tienen solución. Porque echo de menos ser una sirena la tierra es algo espeso que sólo sirve para enterrar. Porque echo de menos ser una sirena mi camino sólo me lleva al Mar.

martes, mayo 17, 2005

Moral

'Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos'

lunes, mayo 16, 2005

Ella que pasa [Mario Benedetti]

Ella que pasa <--- Pincha y Oirás Paso que pasa rostro que pasabas qué más quieres te miro después me olvidaré después y sólo solo y después seguro que me olvido. Paso que pasas rostro que pasabas qué más quieres te quiero te quiero sólo dos o tres minutos para quererte más no tengo tiempo. Paso que pasas rostro que pasabas que más quieres ay no ay no me tientes que si nos tentamos no nos podremos olvidar adiós.

jueves, mayo 12, 2005

José Hierro

"La poesía es como el viento, o como el fuego, o como el mar. Hace vibrar árboles, ropas, abrasa espigas, hojas secas, acuna en su oleaje los objetos que duermen en la playa"

viernes, mayo 06, 2005

Un día de Aquellos [Eurídice]

Portando un saco de huesos camino sin cesar por el Paseo de la Sabiduría; intercambio huesos por estrellas y estrellas por vacas y vacas por toros y toros por gallinas y gallinas por huevos. Así, puedo comer algo decente. Un día, un día lejano lejano, me quedé con una estrella por saber qué era eso de tener una estrella. Reconozco que al principio me gustó, pero después sólo me daba problemas. Ella no paraba de decir "Púleme esta esquina. ¡No! mejor la otra..." y así noche y día, hasta que una noche me cansé y se la ofrecí a Luna [matrona de estrellas]. Luna estaba feliz con mi ofrenda ¡ya era mamá! había adoptado a su primera estrella. Y como no tenía nombre [nunca pensé que fuese necesario] ella le llamó Lucero [era estrella macho].

jueves, mayo 05, 2005

El niño Carlitos [Eurídice]

Entre nubes de colores andaba Carlitos saltando, cuando una de ellas le habló. Le dijo que tenía que bajarse, que ya estaba cansada de tanto aguantar el peso de la corporalidad. Contaba que ya era mayor y tenía muchos achaques. Carlitos se decepcionó porque pensaba que las nubes aguantaban todo eso y más ¡si hasta soportaban el peso del arcoiris! Entonces, cuando estaba a punto de bajar sobre el color azul, una voz le susurró:
-No le hagas caso, es la nube negra. Es la nube más triste de todas... sabe que ya se aproxima su hora de lluvia...

miércoles, mayo 04, 2005

Pigmentos de Vida [Eurídice]

El tintineo de copas me despertó. Eran casi las cinco de la madrugada y aun estaban ahí, festejando la llegada del sofocante verano... Nuestra amistad era sólida [cosa insólita en los tiempos que corren]. Nos conocimos un día cualquiera de esos en que el techo se te viene encima y necesitas salir a respirar. Noches de insomnio, madrugadas de tejedor de ilusiones rotas, asfixiantes horas muertas en el desván... cualquier cosa por salir de allí. Así que salí. Me fui a pasear a la ciénaga para hacerle una visita a la bandida luna cuando, de repente, una parda figura de aroma sensual se me apareció tras los matorrales. Era ella. Como un ciclón su presencia me arrebató un suspiro y no pude más que mirarla sin parpadear. El negro cielo estrellado fue testigo de ese amor tan secreto que por ella comencé a profesar. Desde entonces, somos concursantes en nuestra propia vida, costilla con costilla, condena con condena, ficción con ficción; serenos, pintorescos. Así somos nosotros. Contínuo baile de máscaras y, sin embargo, nos queremos.

-Echa el cierre. Ahora te quiero disfrutar yo...

martes, mayo 03, 2005

La Niña Lucía [Eurídice]

Lucía es empujada al País de los Sueños por su papá. Ella cierra los ojos y comienza su viaje por senderitos muy chiquititos muy chiquititos. Allí se encuentra su amigo Morfeo [buen conversador] al que le cuenta cosas acerca de sus sentimientos y del por qué de su estancia en ese lugar. Ella dice que se siente liberada, que tanto estrés en la realidad le estresa y que los mayores se preocupan por cosas sin importancia como porqué tira el chupete o se chupa el dedo; él dice que es su sitio, y que si un día se ha de ir seguro que morará en los dibujos animados [cuenta que es lo que más se parece a su tierra]. Morfeo susurra a Lucía bellas canciones de amor porque ella le evoca ternura; después, le sopla en la nuca y le hace vagar por praderas, valles, lagos y, finalmente, por un océano inmenso lleno de peces de colores que saltan y ríen y hablan y cantan y cuentan y susurran y preguntan '¿Dónde está Nemo?'. Ella ríe. Recuerda lo que Morfeo le dijo acerca de su mundo y los dibujos animados. De repente, un bicho muy raro le pica en la mano y ella despierta.
-Qué pena... -se dice a sí misma- Qué pena haber despertado. Ahora que estaba encontrando a Nemo va Morfeo y se pone celoso...

El Alquimista [Paulo Coelho]

'Sólo aceptamos una verdad cuando previamente la negamos desde el fondo del alma'

jueves, abril 28, 2005

MoMo [Michael Ende]

- Qué, ¿qué pasa? - dijo el hombre gris, enarcando las cejas - ¿Todavía no estás contenta?. Vosotros, los niños de hoy, sí que sois exigentes. ¿Quieres decirme qué le falta a esa muñeca perfecta? Momo miró al suelo y reflexionó. - Creo - dijo en voz baja - que no se la puede querer.

miércoles, abril 27, 2005

De O engenheiro (1945) [João Cabral de Melo Neto]

A tinta y a lápiz Se escriben todos los versos del mundo.
¿Qué monstruos están Nadando en el pozo Negro y fecundo?
¿Qué otros se deslizan Soltando el carbón de sus huesos?
¿Cómo el ser vivo Que es cada verso Un organismo
Con sangre y hálito Puede brotar De gérmenes muertos?
El papel no siempre Es blanco como La primera mañana.
Es muchas veces El triste y pobre Papel de estraza.
Es otras veces De carta aérea Con aire de nube.
Pero es en el papel En su aséptico blanco Donde el poema rompe.
¿Cómo un ser ,vivo Puede brotar De un suelo mineral?

martes, abril 26, 2005

Pies Mojados [Ricardo Bolaños]

Cada lágrima que brota de mi alma Y se funde en el asfalto de esta soledad En este mar de gente sin camino Sin los sueños que algún día me llamaron
Es el recuerdo ¡es un grito en el silencio! Del sufrimiento que tuve en aquel lugar La pobreza que calaba en lo profundo de mi ser El llanto... arrastrado por el suave viento
Vine desde aquel rincón que me vio nacer Donde corrí, hubo llantos y suspiros Cruzando ríos de olvido y de muerte Atravesando desiertos de soledad y hambre
Cada vistazo hacia atrás era el dolor... Era ver los rostros de la gente que dejé Cada mirada hacia el frente, era un no puedo más El cansancio y la nostalgia me arrastraban a un final
Mis ojos aún recuerdan con asombro Todos aquellos hermanos que no pudieron llegar Hoy tengo fe que más de uno en el cielo está Aunque el recuerdo vive en mi corazón...
Me sentí perseguido y hasta una mercancía Pero el pensar y recordar todo lo vivido Me permitió lograr mi sueño americano Y pisé tierra extraña... con mis pies mojados
Pero qué poco duraría mi eterno sueño En esta selva de grandes negocios y dinero En medio de enormes mounstros me sentí pequeño Y lo que un día de anhelé hoy es pesadilla
Todas las puertas se me cerraron Pero nunca perdí la esperanza Sentí que hasta Dios mismo me olvidaba Mas fue el único que me tendió una mano
Sólo Dios y el recuerdo de mi gente Era mi sustento día con día... Cada noche las lagrimas venían a mí... A mis desvelados ojos cansados de llorar
Y aunque me miren hacía abajo Mantengo la mirada firme en mis metas
Y poco a poco iré logrando mis sueños
¡porque soy latino! soy de pies mojados

lunes, abril 25, 2005

El Club de los Poetas Muertos

'Fui al bosque porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida. Dejar de lado todo lo que no fuera vida, para no descubrir, en el momento de la muerte, que no había vivido'

viernes, abril 22, 2005

Julián Cárax. La Sombra del Viento [C.R.Zafón]

'Alguien dijo una vez que
en el momento en que te paras a pensar si quieres a alguien,
ya has dejado de quererle para siempre'

jueves, abril 21, 2005

La Sombra del Viento [C.R.Zafón]

'El corazón de la hembra es un laberinto de sutilezas que desafía la mente cerril del varón trapacero. Si quiere usted de verdad poseer a una mujer, tiene que pensar como ella, y lo primero es ganarse su alma. El resto, es dulce envoltorio mullido que le pierde a uno el sentido y la virtud, viene por añadidura.'

miércoles, abril 20, 2005

Jorge Bucay [Amarse con los Ojos Abiertos]

Roberto se levantó satisfecho, sentía la convicción de que había conseguido por el momento dar vuelta la decisión de Laura. Le gustaba pensar que estaba salvando un libro para el futuro, aunque eso significara ayudar a Fredy, ese estúpido que sin saberlo le debía la continuidad de su participación en ese trabajo. En la oficina todo iba sobre rieles. Esa mañana terminó de diagramar la publicidad institucional para una empresa de administración de fondos de pensión. Inundado su pensamiento por los mails de ida y de vuelta del día anterior, planteó la campaña sobre la idea de aceptar el paso del tiempo. Basó la propuesta en abandonar la ilusión de la juventud eterna y en volver realidad el sueño de una vejez protegida y segura, A última hora de la tarde, de regreso a su casa, todavía resonaban en sus oídos los espontáneos aplausos y felicitaciones que había recibido en la reunión con un directorio, donde expuso el anteproyecto publicitario. Algo más para agradecerle a Laura, pensó. Llegó apurado para releer los mensajes. Tenía la sensación de haberlos pasado demasiado rápido. Roberto siempre había odiado esas promociones para turistas que ofrecían visitar doce ciudades en diez días. Desde su primer viaje, el siempre sentía ganas de quedarse por un tiempo en el lugar donde aterrizaba, necesitaba volver a pasar por un lugar para poder registrarlo en su retina, en su oído, en sus pies, en su mente. La misma sensación tenía con las palabras de Laura; no le alcanzaba con leer una vez sus mensajes , necesitaba volver y extraer de allí lo que le parecía más importante o más impactante, o simplemente lo que le llegaba más.

martes, abril 19, 2005

Gustavo Adolfo Bécquer

Lo que el salvaje que con torpe mano hace de un tronco a su capricho un dios, y luego ante su obra se arrodilla, eso hicimos tú y yo. Dimos formas reales a un fantasma, de la mente ridícula invención, y hecho el ídolo ya, sacrificamos en su altar nuestro amor.

lunes, abril 18, 2005

Giordano Bruno

'Las imágenes de las cosas

son las diversiones

de la infinita unidad distraída'

domingo, abril 17, 2005

Denis Diderot

'Se habla sin cesar contra las Pasiones.
Se las considera la fuente de todo mal humano,
pero se olvida que también lo son de todo Placer'

viernes, abril 15, 2005

Franz Kafka [De Noche]

¡Hundirse en la noche!

Así como a veces se sumerge la cabeza en el pecho para reflexionar, sumergirse por completo en la noche. Alrededor duermen, los hombres. Un pequeño espectáculo, un autoengaño inocente, es el de dormir en casas, en camas sólidas, bajo techo seguro, estirados o encogidos, sobre colchones, entre sábanas, bajo mantas; en realidad se han encontrado reunidos como antes una vez y como después en una comarca desierta, un campamento al raso, una inabarcable cantidad de personas, un ejército, un pueblo bajo un cielo frío, sobre una tierra fría, arrojados al suelo allí donde antes se estuvo de pie, con la frente contra el brazo, y la cara contra el suelo, respirando pausadamente. Y tú velas, eres uno de los vigías, hallas al prójimo agitando el leño encendido que cogiste del montón de astillas, junto a ti.
¿Por qué velas?
Alguien tiene que velar, se ha dicho.
Alguien tiene que estar ahí.

jueves, abril 14, 2005

Voltaire

'Lo que llamamos
casualidad
no es
ni puede ser
sino
la causa ignorada
de un efecto conocido'

lunes, abril 11, 2005

Baudelaire [Las Flores del Mal]

La Destrucción
El demonio se agita a mi lado sin cesar; flota a mi alrededor cual aire impalpable; lo respiro, siento como quema mi pulmón y lo llena de un deseo eterno y culpable.
A veces toma, conocedor de mi amor al arte, la forma de la más seductora mujer, y bajo especiales pretextos hipócritas costumbra mi gusto a nefandos placeres.
Así me conduce, lejos de la mirada de Dios, jadeante y destrozado de fatiga, al centro de las llanuras del hastío, profundas y desiertas,
y lanza a mis ojos, llenos de confusión, sucias vestiduras, heridas abiertas, ¡y el aderezo sangriento de la destrucción!

jueves, abril 07, 2005

Susurrando Deseos

miércoles, abril 06, 2005

En tu Honor, Horpheus

ORFEO
Rosa del cielo, día del mundo y
digno descendiente
de aquel que rige el universo,
sol, tú, que todo lo rodeas y
que todo lo ves, dime:
¿has visto alguna vez,
en tu carrera entre las estrellas,
un amante más alegre y feliz que yo?
Fue muy feliz, el día, amor mío,
en que te vi por primera vez,
y más feliz la hora en la que suspiraba por ti,
porque tus suspiros
respondieron a los míos.
Fue muy feliz el momento
en que tú me tendiste tu blanca mano
como prenda de la pureza de tu fe.
Si hubiese tenido tantos corazones
como ojos tiene el cielo eterno y
vegetación esas amables colinas
en el verde mes de mayo,
todos hubieran sido colmados y
desbordados por el placer que me proporcionó, ese día,
la felicidad.
EURÍDICE
Yo no sabría decir
cuánta alegría,
Orfeo, me has proporcionado,
pues mi corazón no está conmigo,
sino contigo,
en compañía del amor.
Pregúntale, pues,
si quieres saber lo feliz que es y
cuánto te ama.
La Favola d'Orfeo

lunes, abril 04, 2005

Desnuda

Desnuda eres tan simple como una de tus manos: lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente. Tienes líneas de luna, caminos de manzana. Desnuda eres delgada como el trigo desnudo. Desnuda eres azul como la noche en Cuba: tienes enredaderas y estrellas en el pelo. Desnuda eres redonda y amarilla como el verano en una iglesia de oro. Desnuda eres pequeña como una de tus uñas: curva, sutil, rosada hasta que nace el día y te metes en el subterráneo del mundo como en un largo túnel de trajes y trabajos: tu claridad se apaga, se viste, se deshoja y otra vez vuelve a ser una mano desnuda.
Pablo Neruda

martes, marzo 29, 2005

Omar Jayyam [S.XI]

'Que amantes y borrachos
irán a los infiernos
no puede ser verdad,
creerlo es imposible.
Si van a los infiernos
amantes y borrachos,
quedará el Paraíso
desierto y despoblado'

lunes, marzo 28, 2005

La Burocracia [El Banquito]

Sixto Martínez cumplió el servicio militar en un cuartel de Sevilla. En medio del patio de ese cuartel, había un banquito. Junto al banquito un soldado hacía guardia. La guardia se hacía porque se hacía, noche y días, todas las noches, todos los días, y de generación en generación los oficiales transmitían la orden y los soldados la obedecían. Nadie nunca dudó, nadie nunca preguntó. Si así se hacía, y siempre se había hecho, por algo sería. Y así siguió hasta que alguien, no se qué general o coronel, quiso conocer la orden original. Hubo que revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar, se supo. Hacía treinta y un años, dos meses y cuatro días, un oficial había mandado montar guardia junto al banquito, que estaba recién pintado, para que a nadie se le ocurriedçra sentarse sobre la pintura fresca.
Eduardo Galeano

miércoles, marzo 23, 2005

Carta del Jefe Seattle

Este documento se escribió hace más de cien años, concretamente en 1855. Su autor es Seatle, jefe de la tribu de los Dwamish, que entonces ocupaban los territorios que hoy forman el estado norteamericano de Washington. Esta carta estaba dirigida al entonces presidente de los USA, Franklin Pierce, y era la respuesta a la oferta de su gobierno de adquirir las tierras de los Dwamish. El gran caudillo de Washington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El gran caudillo nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta cortesía, pues conocemos la poca necesidad que tiene de nuestra amistad. Queremos considerar la oferta, pues sabemos que, si no lo hacemos, pueden venir los hombres de piel blanca para quitarnos las tierras con armas de fuego. Que el gran caudillo de Whasington confie en la palabra del jefe Seatle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras. ¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, o el calor de la tierra? Se nos hace extraña esta idea. No son nuestros la frescura del aire, ni la transparencia del agua. ¿Cómo podrían ser comprados? Lo decidiremos más tarde. Habríais de saber que mi pueblo tiene por sagrado cada pedazo de esta tierra. La hoja brillante, la playa arenosa, la niebla en la oscuridad del bosque; el claro en mitad de la arboleda y el insecto zumbante, son sagradas experiencias y memorias de mi pueblo. la sabia que sube por los árboles trae remenbranza del hombre de piel roja. Los muertos del hombre de piel blanca olvidan su tierra cuando emprenden su viaje entre las estrellas. Nuestros muertos nunca se alejan de la tierra, que es la madre. Somos un pedazo de esta tierra, estamos hechos con una parte de ella. La flor perfumada; el ciervo, el caballo, el águila majestuosa; todos son nuestros hermanos. Las rocas de las montañas, el jugo de la hierba fresca, el calor corporal del potro; todo pertenece a nuestra familia. Por eso, cuando el gran caudillo de Washington nos dice que nos quiere comprar las tierras... es demasiado lo que nos pide. El gran caudillo quiere darnos un lugar para que vivamos todos juntos. Él nos hará de padre y nosotros seremos sus hijos. Hemos de meditar sus palabras. No es fácil, pues las tierras son sagradas. El agua que salpica de nuestros ríos y marismas no es solamente agua, es la sangre de nuestros antepasados. Si os vendiésemos estas tierras, habríais de recordar que son sagradas, y tendríais de enseñar a vuestros hijos que lo son y que los reflejos misteriosos de las aguas claras de los lagos narran los acontecimientos de la vida de mi pueblo. El rumor sordo del agua es la voz de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos, porque nos liberan de la sed. Los ríos arrastran nuestras canoas y acunan a nuestros hijos. Si os vendiésemos las tierras, tendríais que recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son hermanos nuestros... y también vuestros. Tendríais que tratar a los ríos con buen corazón. Demasiado bien sabemos que el hombre de piel blanca no puede entender nuestra forma de ser. Tanto le hace un trozo de tierra que otro, porque como es un extraño que llega de noche a robar de la tierra lo que necesita. No ve a la tierra como una hermana, sino más bien como una enemiga. Cuando la ha hecho suya, la desprecia y sigue adelante. Deja tras él las sepulturas de sus padres y no parece lamentarlo. No lamenta despojar a la tierra de sus hijos. Olvida la tumba de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a la madre tierra y al hermano cielo como si fuesen cosas que se compran y se venden; como si fuesen ganado o baratijas. Su hambre insaciable devorará la tierra, y tras él solamente dejará un desierto... No lo puedo entender. Nosotros somos de una manera de ser muy diferente. Vuestras ciudades hieren los ojos del hombre piel roja. Quizá sea así porque el hombre de piel roja es salvaje y no puede comprender las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre de piel blanca; ningún lugar donde se pueda escuchar en Primavera el nacer de las hojas, o el frotar de las alas de un insecto. Quizá me lo parece así porque soy salvaje y no entiendo bien las cosas. El ruido de la ciudad es un insulto para el oído. Y me pregunto: ¿qué tipo de vida tiene el hombre cuando no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza, o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la charca? Soy hombre de piel roja y no puedo entenderlo. A los indios nos deleita el ligero rumor del viento acariciando la cara de la aurora, y su olor tras la lluvia del mediodía, que trae la fragancia de los abetos. El hombre de piel roja es conocedor del valor inapreciable del aire, pues todas las cosas respiran su aliento: el animal, el árbol, el hombre. Pero parece que el hombre de piel blanca no siente el aire que respira. Igual que un hombre que lleva días agonizando y que es incapaz de sentir su fetidez. Igualmente si os vendiésemos las tierras, tendríais que tener en cuenta de qué manera amamos al aire, porque el aire es el espíritu que infunde la vida y todo lo comparte. Si os vendiésemos las tierras, tendríais que dejarlas en paz y mantenerlas sagradas, para que fuesenl un lugar donde incluso el hombre de piel blanca pudiera saborear el viento endulzado por las flores de la pradera. Queremos considerar vuestra oferta de comprarnos las tierras. Si decidiésemos aceptarla, tendré que poneros una condición: que el hombre de piel blanca mire los animales de esta tierra como hermanos. Soy salvaje, pero me parece que ha de ser así. He visto búfalos a miles, pudriéndose abandonados, en las praderas, el hombre de piel blanca les disparaba desde el caballo de hierro sin detenerse. Yo soy salvaje y no entiendo por qué el caballo de hierro vale más que el búfalo, pues nosotros lo valoramos mucho. ¿Qué es del hombre sin los animales? Si todos los animales desapareciesen, el hombre tendría que morir con gran soledad en el corazón. Pues todo lo que les sucede a los animales, pronto le sucede también al hombre. Todas las cosas están ligadas entre sí. Tendríais que enseñar a vuestros hijos que el suelo que pisan es la ceniza de sus abuelos. Respetarán la tierra si les decís que está llena de la vida de vuestros antepasados. Hay que hacer que vuestros hijso sepan, igual que los nuestros, que la tierra es la madre de todos. Que de cualquier mal causado a la tierra sufren sus hijos. El hombre que escupe a la tierra, se está escupiendo a sí mismo. Hay una cosa de la que estamos seguros: la tierra no pertenece al hombre, es el hombre el que pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida, pues el mismo no es sino un hilo de ella. Está buscando su desgracia si osa romper esa red. El sufrimiento de la tierra se convierte a la fuerza en el sufrimiento de sus hijos. De eso estamos seguros. Todas las cosas están ligadas como la sangre de una misma familia. Incluso el hombre de piel blanca, que es amigo de Dios y se pasea con él y le habla, no podrá huir de nuestro destino común. Quizá sea verdad que somos hermanos. Ya veremos. Sabemos algo que quizá algún día descubráis vosotros: que nuestro Dios es el mismo que el vuestro. os pensais que quizá tenéis poder por encima de Él y entonces queréis tenerlo sobre todas las tierras, pero eso no puede ser. El Dios de todos los hombres se compadece tanto de los de piel blanca como roja. esta tierra es muy preciada por su Creador, y estropearla sería una gran ofensa. Los hombres de piel blanca también sucumbirán y quizá antes que el resto de las tribus. Si ensuciáis vuestra cama, cualquier noche moriréis sofocados por vuestros propios excrementos. Pero veréis la luz cuando llegue la última hora y entenderéis que Dios os condujo a estas tierras y os permitió su dominio y la dominación del hombre de piel roja con algún propósito especial. Este destino es verdaderamente un misterio, porque no podemos comprender qué pasará cuando los caballos hayan perdido la libertad; cuando no quede ningún rincón en el bosque sin la pestilencia del hombre y cuando encima de las verdes colinas tropiece nuestra mirada, por todas partes, con la telaraña de los hilos de hierro que llevan vuestra voz. ¿Dónde está el bosque espeso? Desapareció. ¿Donde está el águila? Desapareció. Así se acaba la vida y empieza la supervivencia.

domingo, marzo 20, 2005


Metamorfosis

Un Duende a Rayas

Al cabo de un rato de marcha, llegó a un bosque de árboles enormes. -¿Qué sois? -Somos abetos. -Yo me llamo Rayas y soy un duende. -Eres un duende muy pequeño. -Sí, soy un duende muy pequeño. Rayas sacó su cuaderno de apuntar cosas y se sentó en el suelo. Escribió lo que acababa de aprender para que no se le olvidara. Y, al terminar, vio allí, junto a él, tres hormigas que acarreaban un granito de avena. -¡Eh, cuidado! ¡No te muevas, que puedes aplastarnos! -Perdón, no os había visto, ¡sois tan pequeñas! -¡No somos pequeñas, somos hormigas! Lo que ocurre es que tú eres un gigantón... -Sí, claro, lo siento -se disculpó Rayas, y escribió otro poco en su cuaderno. Luego siguió andando y llegó a un río. Era muy ancho y no había un puente para cruzarlo; así que se detuvo un rato junto a la corriente pensando cómo se las iba a ingeniar para pasar al otro lado. El río le habló: -Yo no me detengo nunca. ¿No te da vergüenza estar ahí parado tanto rato sin hacer nada? Me pareces un perezoso. -Pues... es que estaba pensando -explicó Rayas, y para hacer algo, sacó su cuaderno y apuntó. Después se pudo a recorrer el curso del río corriente arriba. No encontró un puente, así qe empezó a remover piedras bien grandes y las echó en el río, una tras otra, hasta que construyó un paso. Estaba sudando y jadeaba cuando terminó. -Eres muy trabajador -comentó una grulla que estaba metida en el agua y se sostenía con una sola pata, mientras se tragaba todas las ranas que se ponían a su alcance. Rayas escuchó a la grulla con mucha atención y tomó buena nota de lo que le había dicho. Cruzó la corriente del río y anduvo por el senderillo que ascendía por la ladera de una colina. -¿A dónde vas tan deprisa? - le preguntó una voz. -¿Quién eres? -Soy un caracol. -Yo soy Rayas, un duende. -Eres un duende muy veloz. -¡Caramba, no lo sabía! -Te lo digo yo que soy un viejo caracol sabio. -Muchas gracias. Rayas siguió andando a buen paso hasta que llegó a la cima de la colina. Un relámpago negro cruzó por su lado. El milano se había lanzado en picado para atrapar un conejo. -¿Quién eres? - preguntó el milano a punto de remontarse a los aires con el conejo entre las garras. -Soy Rayas, el duende. -Eres la criatura más lenta que he visto en mi vida. Te he estado observando desde allá arriba. Has tardado cien eternidades en trepar hasta aquí. Hubiera podido atraparte mil veces, si hubiera querido, pero no sé si eres comestible. Nunca he probado duendes. -Pues yo... yo creo que no... no debo de ser muy... muy bueno para milanos, la... la verdad -tartamudeó Rayas, y se apresuró a refugiarse entre los matorrales más próximos. Estaba cansado después de la ascensión a la colina y había terminado de dejarle sin aliento el susto que el milano acababa de darle. Así que se sentó en el suelo y se recostó contra un matorral de retama. La retama cedió y Rayas se cayó de espaldas. -¡Eres muy pesado! -se quejó la retama. Cobijado en el matorral de retama estaba durmiendo la siesta un erizo. Rayas se pinchó en la espalda con sus púas, dio un respingo y salió disparado hacia adelante. El erizo se maravilló: -¡Cáscaras! ¡Qué ligero eres! Rayas se acarició la parte dañada y fue a sentarse un poco más allá. sobre un lugar tapizado de suave musgo. Estaba serio y pensativo, que es como generalmente está casi todo aquel que se acaba de sentar sobre un erizo y que sabe, además, que ha hecho bastante el ridículo delante de testigos. -Es un duende muy aburrido -criticaron dos abubillas en lo alto de una rama. Rayas se sintió ofendido por el comentario; así que agarró una nuez que había en el suelo y se la tiró a las abubillas. Como estaba muy enfadado y había tirado casi sin fijarse, le falló la puntería. La nuez no dio a las abubillas, sino que rebotó en la rama en que estaban posadas. Las aves escaparon dadno aletazos indignados. La nuez, después de chocar contra la rama, volvió de rebote hacia Rayas y le pegó un buen golpe en la frente. -¡Eres muy divertido! ¡Qué bien lo has hecho! ¡¡¡Hazlo otra vez, por favor!!! -aclamaron las ardillas que correteaban por las ramas del árbol. Rayas sintió qu ela vergüenza y la rabia se le subían a la cabeza: le ardían las mejillas y le parecía sentid que le chisporroteaban las puntas de las orejas. Miró con ojos de fuego a las ardillas, pero las vio danzar en tales cabriolas locas y hacerle gestos tan disparatadamente divertidos que, a pesar de lo que le escocía el amor propio, acabó riéndose con ellas. Luego sacó su cuaderno y apuntó. Y, antes de que le hubiera dado tiempo a guardar el lápiz, una culebra asomó la cabeza entre dos piedras: -¡Essssssstásss gordíssssssimo...! -silbó. -Sí, sí... tienes razón -se apresuró a contestar Rayas, que sabía que con ciertas gentes es mejor no entrar en tratos y mantenerse siempre a una prudente distancia. Y se marchó a través del prado. Las vacas le vieron pasar cerca de ellas, y sin dejar de masticar hierba, hablaron entre ellas: -¡Qué pobre ser más flacucho! ¿No es cierto que nos abochornaría tener en la familia alguien con ese aspecto? Rayas empezaba a estar bastante confundido. Se tumbó sobre la hierba del prado para pensar con tranquilidad. [...]

sábado, marzo 19, 2005

Neruda

No te quiero sino porque te quiero y de quererte a no quererte llego y de esperarte cuando no te espero pasa mi corazón del frío al fuego.
Te quiero sólo porque a ti te quiero, te odio sin fin, y odiándote te ruego, y la medida de mi amor viajero es no verte y amarte como un ciego.
Tal vez consumirá la luz de enero, su rayo cruel, mi corazón entero, robándome la llave del sosiego.
En esta historia sólo yo me muero y moriré de amor porque te quiero, porque te quiero, amor, a sangre y fuego.

Immanuel Kant

'Dos cosas llenan el ánimo de admiración y veneración siempre nuevas y crecientes, cuanto con mayor frecuencia y aplicación reflexionamos en ellas: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mí. No necesito buscarlas ni conjeturarlas como si estuvieran envueltas en tinieblas o se encontraran en una región trascendente fuera de mi horizonte; las veo delante de mí y las conecto inmediatamente con la conciencia de mi existencia. La primera comienza en el lugar que ocupo en el mundo sensible externo y extiende la conexión en que me encuentro con una inmensidad de mundos sobre mundos y de sistemas de sistemas, en los tiempos ilimitados de su movimiento periódico y de su comienzo y duración. La segunda comienza en mi yo invisible, en mi personalidad, y me representa en un mundo que tiene la verdadera infinitud, pero que sólo el entendimiento puede penetrar y con el cual (y por lo tanto también con todos esos mundos visibles) me reconozco en una conexión no simplemente accidental, como en aquél, sino universal y necesaria. El primer espectáculo de una cantidad incontable de mundos, anula totalmente mi importancia como criatura animal que tiene que restituir al planeta (un simple punto en el universo) la materia de la que se formó, después de haber estado provista por breve tiempo (no se sabe cómo) de la fuerza vital. El segundo espectáculo, en cambio, eleva infinitamente mi valor como inteligencia, mediante mi personalidad en la cual la ley moral me manifiesta una vida independiente de la animalidad e incluso de todo el mundo sensible, al menos en cuanto se puede inferir de la determinación conforme a un fin que esa ley da a mi existencia y que no se restringe a las condiciones y los límites de esta vida, sino que va a lo infinito'.
Crítica de la Razón Práctica

viernes, marzo 18, 2005

Giordano Bruno

'El acto,
por serlo todo,
precisa que no sea cosa alguna'
Mundo, Magia y Memoria

miércoles, marzo 16, 2005

Wittgenstein

1. El mundo es todo lo que acaece.
7. De lo que no se puede hablar mejor es callarse.
Tractatus Logico-Philosophicus