viernes, mayo 21, 2010

Guillermo Cabrera Infante

Las revoluciones son el final de un proceso de las ideas, no el principio, y siempre es un proceso cultural, no político. Cuando interviene la política no se produce una revolución sino un golpe de Estado y el proceso cultural se detiene para dar lugar a un programa político.

3 comentarios:

  1. Genial! El problema es que los políticos deben ignorar este principio tan básico. Que me lo digan a mí, que hay un abismo entre lo que siente, piensa y hace un profe de a pie y la legislación educativa, tan bonita y tan poco pragmática!
    He acabado la elegancia del erizo. Prepara kleenex.
    Muaks!!

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  2. Anónimo5:00 p. m.

    No me digas!!! aishhhhhh este finde me lo como!!!!! Mañana me voy del curro a la playa a pasar lo que resta de finde. Me lo acoplo junto con la toalla y las cremas protectoras y me lo tomo con calma y cuaderno y boli al laito ;)

    Ainssssssssss!!! llantera!!!! diosssss me lo quiero acabar YA! aunque luego me da una penita el terminarme los libros... es como si algo me dejara dentro. Bueno, preparo kleenex entre todo el ajuar playero.

    Muack!!!!!!

    EuRi*

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  3. Fíjate, nunca lo había pensado.

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