miércoles, abril 20, 2005

Jorge Bucay [Amarse con los Ojos Abiertos]

Roberto se levantó satisfecho, sentía la convicción de que había conseguido por el momento dar vuelta la decisión de Laura. Le gustaba pensar que estaba salvando un libro para el futuro, aunque eso significara ayudar a Fredy, ese estúpido que sin saberlo le debía la continuidad de su participación en ese trabajo. En la oficina todo iba sobre rieles. Esa mañana terminó de diagramar la publicidad institucional para una empresa de administración de fondos de pensión. Inundado su pensamiento por los mails de ida y de vuelta del día anterior, planteó la campaña sobre la idea de aceptar el paso del tiempo. Basó la propuesta en abandonar la ilusión de la juventud eterna y en volver realidad el sueño de una vejez protegida y segura, A última hora de la tarde, de regreso a su casa, todavía resonaban en sus oídos los espontáneos aplausos y felicitaciones que había recibido en la reunión con un directorio, donde expuso el anteproyecto publicitario. Algo más para agradecerle a Laura, pensó. Llegó apurado para releer los mensajes. Tenía la sensación de haberlos pasado demasiado rápido. Roberto siempre había odiado esas promociones para turistas que ofrecían visitar doce ciudades en diez días. Desde su primer viaje, el siempre sentía ganas de quedarse por un tiempo en el lugar donde aterrizaba, necesitaba volver a pasar por un lugar para poder registrarlo en su retina, en su oído, en sus pies, en su mente. La misma sensación tenía con las palabras de Laura; no le alcanzaba con leer una vez sus mensajes , necesitaba volver y extraer de allí lo que le parecía más importante o más impactante, o simplemente lo que le llegaba más.

3 comentarios:

  1. Lo prometido es deuda; COMENTADO

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  2. África7:47 p. m.

    Me encanta este otro blog! Me gustan los dos! Gracias por enseñármelo.
    Aquí te dejo esto, una de las cosas más bonitas que me han regalado. Espero que te guste.

    Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo y,entonces,después de tener otro.

    Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños.
    Después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar. Pensamos: seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
    Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos. La verdad es que NO HAY MEJOR MOMENTO PARA SER FELIZ QUE AHORA MISMO. Si no es ahora, ¿cuándo?
    La vida siempre estará llena de ”luegos”, de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas. No hay un luego, ni un camino para la felicidad.La felicidad es el camino y es AHORA...ATESORA CADA MOMENTO QUE VIVES, y atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que EL TIEMPO NO ESPERA POR NADIE. Así que deja de esperar hasta que termines la Universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas esos diez kilos, hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana; hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente ÉSTE PARA SER FELIZ...LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO.
    TRABAJA COMO SI NO NECESITARAS DINERO, AMA COMO SI NUNCA TE HUBIERAN HERIDO, Y BAILA COMO SI NADIE TE ESTUVIERA VIENDO.

    Besitos

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  3. África qué bonito!!!!!!!

    Lo voy a rescatar para hacerlo post
    ¡se lo merece!

    Preciosaaaaaa Espero verte Muy Pronto!!*

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