viernes, agosto 05, 2005

Orfeo y Eurídice

Ella fue mi canción inspiradora, y la musa raíz de mi canción; mas la muerte, noctámbulo ladrón, la arrebató antes de brillar la aurora. No era mi amor, ni lo es, amor que ignora, y al Hades descendí. La persuasión de mi canto logró su redención, que cede el Hades si mi canto implora. "Llévatela a la luz, mas sin volverte a mirarla en las sombras, o la muerte de su destino habrá de apoderarse". ¡Oh, impaciencia del hombre enamorado! Volví los ojos, y me fue arrancado el corazón al verla evaporarse…

8 comentarios:

  1. Siempre me ha encantado la historia de estos dos amantes, aunque la impaciencia de uno hiciera que el otro se perdiera...

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  2. Preciosa, aunque triste.

    Un abrazo!

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  3. Siempre me pregunté, llevado por la tragedia ineludible del amante , si no jugó Hades con su ciencia rítmica, y ahogó a Orfeo en una mentira que sólo al salir a la superficie (curioso) se hizo evidente...

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  4. Rafa, en el Hades se sabía de la condición humana...

    Ya sabemos a lo largo de la historia lo que pasa: la caja de Pandora, la curiosidad que mató al gato.

    El hombre no se conforma con confiar su suerte a otros, sino que cuando parece que ésta está de frente, se empeña en hacer que la cosa cambie y se le de la espalda. Es de nuestra condición el desconfiar y desobedecer, qué le vamos a hacer.

    Yo por quien lo siento es por todas aquellas Eurídices que acaban siendo eternas Penélopes esperadoras de sueños. El eterno sueño de que su amante llegará y le rescatará de las garras de los Infiernos, mar rojo donde los haya.

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  5. Deisidaimonía, Eurídice, daisidaimonía, hija de vino. ¡Evohé, bacante! que en las tardes de verano te dignas, triple diosa, a responder a mis crípticos desatinos. ¡Evohé!, triple diosa.
    A tus pies me inclino, consciente de que sé que a ti también te agradanmis reflexiones.
    Muchas gracias por el blog.

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  6. Gracias por permitirme leer otra vez esa bella historia en cuatro estrofas. La que da nombre a vuestro nombre y la de vuestro gran amor.

    P.D Fue un accidente. Cuentan de la historia que Eurídice tropezó y Orfeo sin darse cuenta se volvió para ayudarla.

    ¡Ya no pudo ser!. La vida es así, irrecuperable. Hermosa lección. Tal vez existan otros reinos, tal vez como el de Hades, otras dimensiones donde al fín puedan amarse felizmente. Es una esperanza.

    Saludos desde el Multiverso y gracias hermosa, por tu homenaje.

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  7. TBO, gracias a tí por estar siempre presente y ofrecerme ese apoyo que tanto necesito para seguir rebuscando entre las maravillas del mundo para intentar plasmarlas aquí.

    Gracias a Todos por seguirme en esta andadura.

    Besitos con sabor a Colores*

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