
Tanto la virtud como el vicio están en nuestro poder. En efecto, siempre que está en nuestro poder el hacer, está también el no hacer, y siempre que está en nuestro poder el no, lo está el sí , de modo, que si está en nuestro poder el obrar cuando es bello, lo estará también cuando es vergonzoso, y si está en nuestro poder el no obrar cuando es bello, lo estará, asimismo, para no obrar cuando es vergonzoso.
En nuestra mano está el cortar una flor porque es bella, y en nuestra mano se encuentra, también, el dejar que esa belleza no perezca en nuestras manos, por el egoísmo de poseerla.
ResponderEliminarTú decides. Siempre tú decides.