jueves, septiembre 29, 2005

La vida y su constante [Eurídice]

Como agua de lluvia decides salir del calor familiar.
No dejes nunca de luchar, adelante con tu vida, busca un mañana mejor.
Busca un mañana.
No te rindas,
aquí estaré para indicarte el camino...

martes, septiembre 20, 2005

Soneto XVII [Pablo Neruda]

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio o flecha de claveles que propagan el fuego: te amo como se aman ciertas cosas oscuras, secretamente, entre la sombra y el alma.
Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.
Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde, te amo directamente sin problemas ni orgullo: así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

jueves, septiembre 15, 2005

Robert Browning

'Ama un sólo día
y
el mundo entero
habrá cambiado'

lunes, septiembre 12, 2005

¿Cómo saber uno, que uno mismo está muerto? [Idries Shah]

Un día, Mulla Nasrudin estaba muy preocupado, cavilando.

Cualquiera que observara su cara podía ver que estaba sumido en pensamientos, muy tenso y angustiado. Su esposa se llegó a alarmar. Le preguntó:

«¿Qué es lo que pasa, Nasrudin? ¿En qué estás pensando? ¿Cuál es el problema? ¿Por qué estás tan preocupado?»

Mulla abrió sus ojos y dijo:

«Este es el problema más grande. Estoy reflexionando en cómo ha de saber uno que uno mismo está muerto. ¿Cómo saber uno que uno mismo está muerto? Si me fuera a morir, ¿cómo iba a reconocer que estaba muerto? Porque yo no he conocido la muerte. El reconocimiento significa que has conocido algo antes. Te veo y reconozco que eres A, o B o C porque te conocía de antes. A la muerte no la he conocido». Dijo el Mulla.

«Y cuando se presente, ¿cómo la voy a reconocer? Este es el problema y estoy muy preocupado. Y cuando esté muerto y no pueda preguntar a nadie, esta puerta estará también cerrada. No puedo consultar ninguna escritura, ni ningún profesor puede ser de ayuda».

Su esposa se rió y le dijo:

«Te estás preocupando innecesariamente. Cuando la muerte llega uno lo sabe inmediatamente. Cuando la muerte se te presente lo sabrás porque te pondrás frío, frío como el hielo».

El Mulla se sintió aliviado. En sus manos tenía la clave, una señal. Al cabo de dos o tres meses, se encontraba cortando leña en el bosque. Era una fría mañana de invierno y todo estaba helado.

De repente se acordó y se palpó las manos: estaban heladas. Dijo:

«De acuerdo. La muerte se está acercando y estoy tan lejos de casa que no puedo decírselo a nadie, ¿qué voy ha hacer? Me olvidé de preguntárselo a mi mujer. Me dijo cómo se debía de sentir uno, pero ¿qué se supone que se ha de hacer cuando llega la muerte? Ahora no hay nadie aquí y todo se está helando».

Entonces recordó. Había visto muchas personas muertas, de modo que pensó:

«Es adecuado el tumbarse».

Así era como había visto a las personas fallecidas, de modo que se tumbó. Por supuesto se fue sintiendo más y más frío, con la muerte cerniéndose sobre él. Dos lobos, creyendo que el Mulla estaba muerto, atacaron a su burro. El Mulla abrió los ojos y viéndolo, pensó:

«Los muertos no pueden hacer nada. Si hubiera estado vivo, lobos, no os habríais tomado esas libertades con mi burro. Pero ahora no puedo hacer nada. Nunca se ha sabido de muertos que hicieran algo. Sólo puedo permanecer como espectador».

Si estás muerto para todo tu pasado, absolutamente muerto, entonces únicamente puedes ser un testigo. ¿Qué otra cosa puedes hacer? Ser un testigo quiere decir morir a tu pasado, a tus recuerdos, a tus ideas, a todo. Entonces, en el momento presente, ¿qué puedes hacer? Solamente puedes permanecer como observador. No es posible juicio alguno. El juzgar sólo es posible en referencia a experiencias pasadas. No hay evaluación posible; la evaluación es posible solamente con referencia a acciones pasadas. No es posible el pensar; el pensar solamente es posible si el pasado está allí, de vuelta al presente. Así qué, ¿que puedes hacer? Puedes ser un testigo.

sábado, septiembre 10, 2005

Máxima Filosófica

Ningún tonto se queja de serlo.
[No les debe ir tan mal]

miércoles, septiembre 07, 2005

Jean de la Bruyêre

'La amistad no puede ir muy lejos cuando
ni unos ni otros
están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos'.

sábado, septiembre 03, 2005

El Sistema/1 [Eduardo Galeano]

Los funcionarios no funcionan.
Los políticos hablan pero no dicen.
Los votantes votan pero no eligen.
Los medios de información desinforman.
Los centros de enseñanza enseñan a ignorar.
Los jueces condenan a las víctimas.
Los militares están en guerra
contra sus compatriotas.
Los policías no combaten los crímenes,
porque están ocupados en cometerlos.
Las bancarrotas se socializan,
las ganancias se privatizan.
Es más libre el dinero que la gente.
La gente está al servicio de las cosas.

viernes, septiembre 02, 2005

José Ortega y Gasset

'La belleza que atrae

rara vez coincide

con la belleza que enamora'

jueves, septiembre 01, 2005

George Bulwer-Lytton

"Es difícil decir quién nos hace más daño,
si nuestros enemigos con su peor intención,
o nuestros amigos con la mejor."

jueves, agosto 25, 2005

Proverbio Árabe

'Al perro que tiene dinero

se le llama señor perro'.

jueves, agosto 18, 2005

Erpenio

'El sabio no envidia

la sabiduría de otro'.

martes, agosto 09, 2005

Leviatán, Cap XIII [Hobbes]

'La Naturaleza ha hecho a los hombres tan iguales en las facultades del cuerpo y del espíritu que, si bien un hombre es, a veces, evidentemente, más fuerte de cuerpo o más sagaz de entendimiento que otro, cuando se considera en conjunto, la diferencia entre hombre y hombre no es tan importante que uno pueda reclamar, a base de ella, para sí mismo, un beneficio cualquiera al que otro no pueda aspirar como él'.

lunes, agosto 08, 2005

Andy Warhol

viernes, agosto 05, 2005

Orfeo y Eurídice

Ella fue mi canción inspiradora, y la musa raíz de mi canción; mas la muerte, noctámbulo ladrón, la arrebató antes de brillar la aurora. No era mi amor, ni lo es, amor que ignora, y al Hades descendí. La persuasión de mi canto logró su redención, que cede el Hades si mi canto implora. "Llévatela a la luz, mas sin volverte a mirarla en las sombras, o la muerte de su destino habrá de apoderarse". ¡Oh, impaciencia del hombre enamorado! Volví los ojos, y me fue arrancado el corazón al verla evaporarse…

miércoles, julio 27, 2005

Chambao

'Muchas palabras se pierden en la ciénaga del limbo...
...si el propósito no es puro'

jueves, julio 14, 2005

Amarse con los ojos abiertos [Jorge Bucay&Silvia Salinas]

'Nombrar es definir
y definir es empezar a controlar,
porque
no se puede tener control
sobre
lo que no se puede definir ni nombrar.'

lunes, julio 11, 2005

Amarse con los ojos Abiertos [Jorge Bucay&Silvia Salinas]

'Cuando las personas se encuentran con dificultades en su relación, tienden a culpar a su pareja. Ven claramente cuál es el cambio que necesita hacer el otro para que la relación funcione, pero les es muy difícil ver qué es lo que ellas hacen para generar los problemas.
Es muy común preguntarle a una persona en una sesión de pareja: -¿Qué te pasa? Y te conteste: -Lo que me pasa es que él no entiende... Y yo insisto: -¿Qué te pasa a tí? Y ella vuelve a contestar: -¡Lo que me pasa es que él es muy agresivo! Y yo sigo hasta el cansancio: -Pero ¿qué sientes tú? ¿Qué te pasa a tí?
Y es muy difícil que la persona hable de lo que le está pasando, de lo que está necesitando o sintiendo. Todos quieren siempre hablar del otro.
Es muy diferente enfrentarse a los conflictos que surgen en una relación con la actitud de reflexionar sobre 'qué me pasa a mí' que enfrentarse a ellos con enfado pensando que el problema es que estoy con la persona inadecuada.
Muchas parejas terminan separándose porque creen que con otro sería distinto y, por supuesto, después se encuentran con situaciones similares en las que lo único que ha cambiado es el interlocutor.
Por eso, frente a los desencuentros vinculares, el primer punto es tomar conciencia de que las dificultades son parte integral del camino del amor. No podemos concebir una relación íntima sin conflictos.
La salida sería dejar de lado la fantasía de una pareja ideal, sin conflictos, enamorados permanentemente.
Es sorprendente ver cómo la gente busca esta situación ideal.
'... y cuando el señor X se da cuenta de que su pareja no se corresponde con ese modelo romántico ideal y novelesco, insiste en decirse que otros sí tienen esa relación idílica que él está buscando, pero él tuvo mala suerte... Porque se casó con la persona equivocada...'
¡NO! No es así. No se casó con la persona equivocada.
Lo único equivocado es su idea previa sobre el matrimonio, la idea de la pareja perfecta- En cierto modo, me tranquiliza saber que esto que no tengo no lo tiene nadie, que la pareja ideal es una idea de ficción y que la realidad es muy diferente.
El pensamiento de que el césped del vecino es más verde o de que el otro tiene eso que yo no consigo parece generar mucho sufrimiento.
Quizás aprender estas verdades pueda libertar a algunas personas de estos tóxicos sentimientos. La realidad mejora notoriamente cuando me decido a disfrutar lo posible en lugar de sufrir porque una ilusión o una fantasía no se realizan.
La propuesta es: hagamos con la vida posible... lo mejor posible.
Sufrir porque las cosas no son como yo me las había imaginado no sólo es inútil, sino que además es infantil.'

domingo, junio 26, 2005

Mar Antiguo [Astronomía Razonable. El Último de la Fila]

'No hay otros mundos
pero sí hay otros ojos'

martes, junio 21, 2005

El viaje Definitivo [Juan Ramón Jiménez]

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando; y se quedará mi huerto con su verde árbol, y con su pozo blanco.
Todas las tardes el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron; y el pueblo se hará nuevo cada año; y en el rincon de aquel mi huerto florido y encalado, mi espiritu errará, nostalgico.
Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

lunes, junio 20, 2005

Un Grito de Dolor [Poema de Autor]

Un grito de dolor se escucha en la noche, un hombre ha sido crucificado sin que nadie se asombre. Su madre llorando no pide explicaciones, pues sabe que su Hijo amó hasta sus últimas expiraciones. Junto a ella un discípulo que no permite que la toquen tanta gente incrédula que llega con sus faroles. Tristes mujeres del valle lloran al pie del monte, pues no entienden el porqué de lo sucedido aquella noche. La voz de un condenado sonó en medio de las exclamaciones, pidiendo desde la cruz perdón por sus errores. En un último suspiro le contestó aquel hombre, que junto a él se escondería cuando se apagaran sus corazones. En lo alto de un monte, a Cristo han crucificado por la salvación de unos hombres que muchas veces no han amado.

lunes, junio 13, 2005

Tam [Vicente Huidobro]

Cantar al atardecer sobre los montes
Mirando pasar los aeroplanos
Pájaros del horizonte
Que se amamantan en la luna Tengo sed
Dadme de beber
Todas las cabelleras rubias En el silencio
Se sienten huir algunos recuerdos Piezas de caza desbandadas
Cómo cogerlos Nadie ha podido detener mi marcha
Brilla el sol
La vida vale la pena
Y tu recuerdo canta en mi reloj
El viejo Tam
En un fuego fatuo
Enciende su cigarro
Y se aleja cantando por el bosque
Tú serás Toda la luz esta noche
Las marionetas que cuelgan
A los rayos de las estrellas
Son arañas
DANZA VIEJO TAM DANZA
En medio de los siete hijos de la montaña
Coge en tu mano
Al que toca la flauta
TU CABEZA CUELGA
DEL HUMO
DE TU CIGARRO

lunes, junio 06, 2005

Pablo Neruda

Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas, llena del alma mía. Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante. Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio claro como una lámpara, simple como un anillo. Eres como la noche, callada y constelada. Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Distante y dolorosa como si hubieras muerto. Una palabra entonces, una sonrisa bastan. Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

jueves, junio 02, 2005

Así habló Zaratustra [Nietzsche]

Vosotros mirais hacia arriba cuando deseáis elevación
y yo miro hacia abajo, porque estoy elevado.
¿Quién de vosotros puede a la vez reír y estar elevado?
Quien asciende a las montañas más altas
se ríe de todas las tragedias,
de las del teatro y de las de la vida.

martes, mayo 31, 2005

Tristeza [Eurídice]

-¿Qué le pasa a la niña que está triste? -Tristeza es lo que tiene. El corazón le cabe en un puño y la vida se le apaga como se apaga un cigarro, lentamente, en la agonía del pasar del tiempo. Dice que no quiere sonreir porque la energía se le escapa cuando está con él... -¿Y qué más te cuenta la niña? -Sólo que... que quiere volver a sonreir...

lunes, mayo 30, 2005

La Sombra del Viento [C.R. Zafón]

'La espera es el óxido

del alma'

viernes, mayo 27, 2005

Poema XII [Pablo Neruda]

Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas. Desde mi boca llegará hasta el cielo lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en tí la ilusión de cada día. Llegas como el rocío a las corolas. Socavas el horizonte con tu ausencia. Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento como los pinos y como los mástiles. Como ellos eres alta y taciturna. Y entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora como un viejo camino. Te pueblan ecos y voces nostálgicas. yo desperté y a veces emigran y huyen pájaros que dormían en tu alma.

jueves, mayo 26, 2005

¿La peor venganza?
Que me ignoren

miércoles, mayo 25, 2005

El Tiempo [Gracias, Afri]

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo y, entonces, después de tener otro.
Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños.
Después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar. Pensamos: seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos.
La verdad es que no hay mejor momento para ser feliz que AHORA MISMO. Pues, si no es ahora, ¿cuándo?
La vida siempre estará llena de luegos, de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas. No hay un luego, ni un camino para la felicidad.
La felicidad es el camino y es AHORA.
Atesora cada momento que vives, y atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón. Y recuerda que:
El tiempo no espera a nadie.
Así que deja de esperar hasta que termines la Universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas esos diez kilos, hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana; hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que este momento para ser feliz.
LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO
NO UN DESTINO
Trabaja como si no necesitaras dinero,
Ama como si nunca te hubieran herido,
Baila como si nadie te estuviera viendo.

martes, mayo 24, 2005

Digo que No Puede Decirse el Amor [Jaime Sabines]

Digo que no puede decirse el amor. El amor se come como un pan, se muerde como un labio, se bebe como un manantial. El amor se llora como a un muerto, se goza como un disfraz. El amor duele como un callo, aturde como un panal, y es sabroso como la uva de cera y como la vida es mortal. El amor no se dice con nada, ni con palabras ni con callar. Trata de decirlo el aire y lo está ensayando el mar. Pero el amante lo tiene prendido, untado en la sangre lunar, y el amor es igual que una brasa y una espiga de sal. La mano de un manco lo puede tocar, la lengua de un mudo, los ojos de un ciego, decir y mirar. El amor no tiene remedio y sólo quiere jugar.

lunes, mayo 23, 2005

El Café de Chinitas [Federico García Lorca]

En el café de Chinitas dijo a Paquiro un hermano: "Soy más valiente que tú más torero y mas gitano." En el café de Chinitas dijo a Paquiro un Frascuelo: "Soy más valiente que tú más gitano y mas torero." Sacó Paquiro el reló y dijo de esta manera: "Este toro ha de morir antes de las cuatro y media." Al dar las cuatro en la calle se salieron del café y era Paquiro en la calle un torero de cartel.

sábado, mayo 21, 2005

Veinte Poemas de Amor [Pablo Neruda]

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo : 'La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos'. El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oir la noche immensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos arboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto al amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque ésta sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

viernes, mayo 20, 2005

Poema IV [Pablo Neruda]

Te recuerdo cómo eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas.
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban tu alma.

miércoles, mayo 18, 2005

Echo de menos ser una Sirena [Eurídice]

Porque echo de menos ser una sirena pienso que la vida no me trata bien. Porque echo de menos ser una sirena el caminar se me hace eterno. Porque echo de menos ser una sirena obtengo pseudo~respuestas. Porque echo de menos ser una sirena mis preguntas no tienen solución. Porque echo de menos ser una sirena la tierra es algo espeso que sólo sirve para enterrar. Porque echo de menos ser una sirena mi camino sólo me lleva al Mar.

martes, mayo 17, 2005

Moral

'Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos'

lunes, mayo 16, 2005

Ella que pasa [Mario Benedetti]

Ella que pasa <--- Pincha y Oirás Paso que pasa rostro que pasabas qué más quieres te miro después me olvidaré después y sólo solo y después seguro que me olvido. Paso que pasas rostro que pasabas qué más quieres te quiero te quiero sólo dos o tres minutos para quererte más no tengo tiempo. Paso que pasas rostro que pasabas que más quieres ay no ay no me tientes que si nos tentamos no nos podremos olvidar adiós.

jueves, mayo 12, 2005

José Hierro

"La poesía es como el viento, o como el fuego, o como el mar. Hace vibrar árboles, ropas, abrasa espigas, hojas secas, acuna en su oleaje los objetos que duermen en la playa"

viernes, mayo 06, 2005

Un día de Aquellos [Eurídice]

Portando un saco de huesos camino sin cesar por el Paseo de la Sabiduría; intercambio huesos por estrellas y estrellas por vacas y vacas por toros y toros por gallinas y gallinas por huevos. Así, puedo comer algo decente. Un día, un día lejano lejano, me quedé con una estrella por saber qué era eso de tener una estrella. Reconozco que al principio me gustó, pero después sólo me daba problemas. Ella no paraba de decir "Púleme esta esquina. ¡No! mejor la otra..." y así noche y día, hasta que una noche me cansé y se la ofrecí a Luna [matrona de estrellas]. Luna estaba feliz con mi ofrenda ¡ya era mamá! había adoptado a su primera estrella. Y como no tenía nombre [nunca pensé que fuese necesario] ella le llamó Lucero [era estrella macho].

jueves, mayo 05, 2005

El niño Carlitos [Eurídice]

Entre nubes de colores andaba Carlitos saltando, cuando una de ellas le habló. Le dijo que tenía que bajarse, que ya estaba cansada de tanto aguantar el peso de la corporalidad. Contaba que ya era mayor y tenía muchos achaques. Carlitos se decepcionó porque pensaba que las nubes aguantaban todo eso y más ¡si hasta soportaban el peso del arcoiris! Entonces, cuando estaba a punto de bajar sobre el color azul, una voz le susurró:
-No le hagas caso, es la nube negra. Es la nube más triste de todas... sabe que ya se aproxima su hora de lluvia...

miércoles, mayo 04, 2005

Pigmentos de Vida [Eurídice]

El tintineo de copas me despertó. Eran casi las cinco de la madrugada y aun estaban ahí, festejando la llegada del sofocante verano... Nuestra amistad era sólida [cosa insólita en los tiempos que corren]. Nos conocimos un día cualquiera de esos en que el techo se te viene encima y necesitas salir a respirar. Noches de insomnio, madrugadas de tejedor de ilusiones rotas, asfixiantes horas muertas en el desván... cualquier cosa por salir de allí. Así que salí. Me fui a pasear a la ciénaga para hacerle una visita a la bandida luna cuando, de repente, una parda figura de aroma sensual se me apareció tras los matorrales. Era ella. Como un ciclón su presencia me arrebató un suspiro y no pude más que mirarla sin parpadear. El negro cielo estrellado fue testigo de ese amor tan secreto que por ella comencé a profesar. Desde entonces, somos concursantes en nuestra propia vida, costilla con costilla, condena con condena, ficción con ficción; serenos, pintorescos. Así somos nosotros. Contínuo baile de máscaras y, sin embargo, nos queremos.

-Echa el cierre. Ahora te quiero disfrutar yo...

martes, mayo 03, 2005

La Niña Lucía [Eurídice]

Lucía es empujada al País de los Sueños por su papá. Ella cierra los ojos y comienza su viaje por senderitos muy chiquititos muy chiquititos. Allí se encuentra su amigo Morfeo [buen conversador] al que le cuenta cosas acerca de sus sentimientos y del por qué de su estancia en ese lugar. Ella dice que se siente liberada, que tanto estrés en la realidad le estresa y que los mayores se preocupan por cosas sin importancia como porqué tira el chupete o se chupa el dedo; él dice que es su sitio, y que si un día se ha de ir seguro que morará en los dibujos animados [cuenta que es lo que más se parece a su tierra]. Morfeo susurra a Lucía bellas canciones de amor porque ella le evoca ternura; después, le sopla en la nuca y le hace vagar por praderas, valles, lagos y, finalmente, por un océano inmenso lleno de peces de colores que saltan y ríen y hablan y cantan y cuentan y susurran y preguntan '¿Dónde está Nemo?'. Ella ríe. Recuerda lo que Morfeo le dijo acerca de su mundo y los dibujos animados. De repente, un bicho muy raro le pica en la mano y ella despierta.
-Qué pena... -se dice a sí misma- Qué pena haber despertado. Ahora que estaba encontrando a Nemo va Morfeo y se pone celoso...

El Alquimista [Paulo Coelho]

'Sólo aceptamos una verdad cuando previamente la negamos desde el fondo del alma'

jueves, abril 28, 2005

MoMo [Michael Ende]

- Qué, ¿qué pasa? - dijo el hombre gris, enarcando las cejas - ¿Todavía no estás contenta?. Vosotros, los niños de hoy, sí que sois exigentes. ¿Quieres decirme qué le falta a esa muñeca perfecta? Momo miró al suelo y reflexionó. - Creo - dijo en voz baja - que no se la puede querer.

miércoles, abril 27, 2005

De O engenheiro (1945) [João Cabral de Melo Neto]

A tinta y a lápiz Se escriben todos los versos del mundo.
¿Qué monstruos están Nadando en el pozo Negro y fecundo?
¿Qué otros se deslizan Soltando el carbón de sus huesos?
¿Cómo el ser vivo Que es cada verso Un organismo
Con sangre y hálito Puede brotar De gérmenes muertos?
El papel no siempre Es blanco como La primera mañana.
Es muchas veces El triste y pobre Papel de estraza.
Es otras veces De carta aérea Con aire de nube.
Pero es en el papel En su aséptico blanco Donde el poema rompe.
¿Cómo un ser ,vivo Puede brotar De un suelo mineral?

martes, abril 26, 2005

Pies Mojados [Ricardo Bolaños]

Cada lágrima que brota de mi alma Y se funde en el asfalto de esta soledad En este mar de gente sin camino Sin los sueños que algún día me llamaron
Es el recuerdo ¡es un grito en el silencio! Del sufrimiento que tuve en aquel lugar La pobreza que calaba en lo profundo de mi ser El llanto... arrastrado por el suave viento
Vine desde aquel rincón que me vio nacer Donde corrí, hubo llantos y suspiros Cruzando ríos de olvido y de muerte Atravesando desiertos de soledad y hambre
Cada vistazo hacia atrás era el dolor... Era ver los rostros de la gente que dejé Cada mirada hacia el frente, era un no puedo más El cansancio y la nostalgia me arrastraban a un final
Mis ojos aún recuerdan con asombro Todos aquellos hermanos que no pudieron llegar Hoy tengo fe que más de uno en el cielo está Aunque el recuerdo vive en mi corazón...
Me sentí perseguido y hasta una mercancía Pero el pensar y recordar todo lo vivido Me permitió lograr mi sueño americano Y pisé tierra extraña... con mis pies mojados
Pero qué poco duraría mi eterno sueño En esta selva de grandes negocios y dinero En medio de enormes mounstros me sentí pequeño Y lo que un día de anhelé hoy es pesadilla
Todas las puertas se me cerraron Pero nunca perdí la esperanza Sentí que hasta Dios mismo me olvidaba Mas fue el único que me tendió una mano
Sólo Dios y el recuerdo de mi gente Era mi sustento día con día... Cada noche las lagrimas venían a mí... A mis desvelados ojos cansados de llorar
Y aunque me miren hacía abajo Mantengo la mirada firme en mis metas
Y poco a poco iré logrando mis sueños
¡porque soy latino! soy de pies mojados

lunes, abril 25, 2005

El Club de los Poetas Muertos

'Fui al bosque porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida. Dejar de lado todo lo que no fuera vida, para no descubrir, en el momento de la muerte, que no había vivido'

viernes, abril 22, 2005

Julián Cárax. La Sombra del Viento [C.R.Zafón]

'Alguien dijo una vez que
en el momento en que te paras a pensar si quieres a alguien,
ya has dejado de quererle para siempre'

jueves, abril 21, 2005

La Sombra del Viento [C.R.Zafón]

'El corazón de la hembra es un laberinto de sutilezas que desafía la mente cerril del varón trapacero. Si quiere usted de verdad poseer a una mujer, tiene que pensar como ella, y lo primero es ganarse su alma. El resto, es dulce envoltorio mullido que le pierde a uno el sentido y la virtud, viene por añadidura.'

miércoles, abril 20, 2005

Jorge Bucay [Amarse con los Ojos Abiertos]

Roberto se levantó satisfecho, sentía la convicción de que había conseguido por el momento dar vuelta la decisión de Laura. Le gustaba pensar que estaba salvando un libro para el futuro, aunque eso significara ayudar a Fredy, ese estúpido que sin saberlo le debía la continuidad de su participación en ese trabajo. En la oficina todo iba sobre rieles. Esa mañana terminó de diagramar la publicidad institucional para una empresa de administración de fondos de pensión. Inundado su pensamiento por los mails de ida y de vuelta del día anterior, planteó la campaña sobre la idea de aceptar el paso del tiempo. Basó la propuesta en abandonar la ilusión de la juventud eterna y en volver realidad el sueño de una vejez protegida y segura, A última hora de la tarde, de regreso a su casa, todavía resonaban en sus oídos los espontáneos aplausos y felicitaciones que había recibido en la reunión con un directorio, donde expuso el anteproyecto publicitario. Algo más para agradecerle a Laura, pensó. Llegó apurado para releer los mensajes. Tenía la sensación de haberlos pasado demasiado rápido. Roberto siempre había odiado esas promociones para turistas que ofrecían visitar doce ciudades en diez días. Desde su primer viaje, el siempre sentía ganas de quedarse por un tiempo en el lugar donde aterrizaba, necesitaba volver a pasar por un lugar para poder registrarlo en su retina, en su oído, en sus pies, en su mente. La misma sensación tenía con las palabras de Laura; no le alcanzaba con leer una vez sus mensajes , necesitaba volver y extraer de allí lo que le parecía más importante o más impactante, o simplemente lo que le llegaba más.

martes, abril 19, 2005

Gustavo Adolfo Bécquer

Lo que el salvaje que con torpe mano hace de un tronco a su capricho un dios, y luego ante su obra se arrodilla, eso hicimos tú y yo. Dimos formas reales a un fantasma, de la mente ridícula invención, y hecho el ídolo ya, sacrificamos en su altar nuestro amor.

lunes, abril 18, 2005

Giordano Bruno

'Las imágenes de las cosas

son las diversiones

de la infinita unidad distraída'

domingo, abril 17, 2005

Denis Diderot

'Se habla sin cesar contra las Pasiones.
Se las considera la fuente de todo mal humano,
pero se olvida que también lo son de todo Placer'

viernes, abril 15, 2005

Franz Kafka [De Noche]

¡Hundirse en la noche!

Así como a veces se sumerge la cabeza en el pecho para reflexionar, sumergirse por completo en la noche. Alrededor duermen, los hombres. Un pequeño espectáculo, un autoengaño inocente, es el de dormir en casas, en camas sólidas, bajo techo seguro, estirados o encogidos, sobre colchones, entre sábanas, bajo mantas; en realidad se han encontrado reunidos como antes una vez y como después en una comarca desierta, un campamento al raso, una inabarcable cantidad de personas, un ejército, un pueblo bajo un cielo frío, sobre una tierra fría, arrojados al suelo allí donde antes se estuvo de pie, con la frente contra el brazo, y la cara contra el suelo, respirando pausadamente. Y tú velas, eres uno de los vigías, hallas al prójimo agitando el leño encendido que cogiste del montón de astillas, junto a ti.
¿Por qué velas?
Alguien tiene que velar, se ha dicho.
Alguien tiene que estar ahí.

jueves, abril 14, 2005

Voltaire

'Lo que llamamos
casualidad
no es
ni puede ser
sino
la causa ignorada
de un efecto conocido'

lunes, abril 11, 2005

Baudelaire [Las Flores del Mal]

La Destrucción
El demonio se agita a mi lado sin cesar; flota a mi alrededor cual aire impalpable; lo respiro, siento como quema mi pulmón y lo llena de un deseo eterno y culpable.
A veces toma, conocedor de mi amor al arte, la forma de la más seductora mujer, y bajo especiales pretextos hipócritas costumbra mi gusto a nefandos placeres.
Así me conduce, lejos de la mirada de Dios, jadeante y destrozado de fatiga, al centro de las llanuras del hastío, profundas y desiertas,
y lanza a mis ojos, llenos de confusión, sucias vestiduras, heridas abiertas, ¡y el aderezo sangriento de la destrucción!

jueves, abril 07, 2005

Susurrando Deseos

miércoles, abril 06, 2005

En tu Honor, Horpheus

ORFEO
Rosa del cielo, día del mundo y
digno descendiente
de aquel que rige el universo,
sol, tú, que todo lo rodeas y
que todo lo ves, dime:
¿has visto alguna vez,
en tu carrera entre las estrellas,
un amante más alegre y feliz que yo?
Fue muy feliz, el día, amor mío,
en que te vi por primera vez,
y más feliz la hora en la que suspiraba por ti,
porque tus suspiros
respondieron a los míos.
Fue muy feliz el momento
en que tú me tendiste tu blanca mano
como prenda de la pureza de tu fe.
Si hubiese tenido tantos corazones
como ojos tiene el cielo eterno y
vegetación esas amables colinas
en el verde mes de mayo,
todos hubieran sido colmados y
desbordados por el placer que me proporcionó, ese día,
la felicidad.
EURÍDICE
Yo no sabría decir
cuánta alegría,
Orfeo, me has proporcionado,
pues mi corazón no está conmigo,
sino contigo,
en compañía del amor.
Pregúntale, pues,
si quieres saber lo feliz que es y
cuánto te ama.
La Favola d'Orfeo

lunes, abril 04, 2005

Desnuda

Desnuda eres tan simple como una de tus manos: lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente. Tienes líneas de luna, caminos de manzana. Desnuda eres delgada como el trigo desnudo. Desnuda eres azul como la noche en Cuba: tienes enredaderas y estrellas en el pelo. Desnuda eres redonda y amarilla como el verano en una iglesia de oro. Desnuda eres pequeña como una de tus uñas: curva, sutil, rosada hasta que nace el día y te metes en el subterráneo del mundo como en un largo túnel de trajes y trabajos: tu claridad se apaga, se viste, se deshoja y otra vez vuelve a ser una mano desnuda.
Pablo Neruda

martes, marzo 29, 2005

Omar Jayyam [S.XI]

'Que amantes y borrachos
irán a los infiernos
no puede ser verdad,
creerlo es imposible.
Si van a los infiernos
amantes y borrachos,
quedará el Paraíso
desierto y despoblado'

lunes, marzo 28, 2005

La Burocracia [El Banquito]

Sixto Martínez cumplió el servicio militar en un cuartel de Sevilla. En medio del patio de ese cuartel, había un banquito. Junto al banquito un soldado hacía guardia. La guardia se hacía porque se hacía, noche y días, todas las noches, todos los días, y de generación en generación los oficiales transmitían la orden y los soldados la obedecían. Nadie nunca dudó, nadie nunca preguntó. Si así se hacía, y siempre se había hecho, por algo sería. Y así siguió hasta que alguien, no se qué general o coronel, quiso conocer la orden original. Hubo que revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar, se supo. Hacía treinta y un años, dos meses y cuatro días, un oficial había mandado montar guardia junto al banquito, que estaba recién pintado, para que a nadie se le ocurriedçra sentarse sobre la pintura fresca.
Eduardo Galeano

miércoles, marzo 23, 2005

Carta del Jefe Seattle

Este documento se escribió hace más de cien años, concretamente en 1855. Su autor es Seatle, jefe de la tribu de los Dwamish, que entonces ocupaban los territorios que hoy forman el estado norteamericano de Washington. Esta carta estaba dirigida al entonces presidente de los USA, Franklin Pierce, y era la respuesta a la oferta de su gobierno de adquirir las tierras de los Dwamish. El gran caudillo de Washington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El gran caudillo nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta cortesía, pues conocemos la poca necesidad que tiene de nuestra amistad. Queremos considerar la oferta, pues sabemos que, si no lo hacemos, pueden venir los hombres de piel blanca para quitarnos las tierras con armas de fuego. Que el gran caudillo de Whasington confie en la palabra del jefe Seatle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras. ¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, o el calor de la tierra? Se nos hace extraña esta idea. No son nuestros la frescura del aire, ni la transparencia del agua. ¿Cómo podrían ser comprados? Lo decidiremos más tarde. Habríais de saber que mi pueblo tiene por sagrado cada pedazo de esta tierra. La hoja brillante, la playa arenosa, la niebla en la oscuridad del bosque; el claro en mitad de la arboleda y el insecto zumbante, son sagradas experiencias y memorias de mi pueblo. la sabia que sube por los árboles trae remenbranza del hombre de piel roja. Los muertos del hombre de piel blanca olvidan su tierra cuando emprenden su viaje entre las estrellas. Nuestros muertos nunca se alejan de la tierra, que es la madre. Somos un pedazo de esta tierra, estamos hechos con una parte de ella. La flor perfumada; el ciervo, el caballo, el águila majestuosa; todos son nuestros hermanos. Las rocas de las montañas, el jugo de la hierba fresca, el calor corporal del potro; todo pertenece a nuestra familia. Por eso, cuando el gran caudillo de Washington nos dice que nos quiere comprar las tierras... es demasiado lo que nos pide. El gran caudillo quiere darnos un lugar para que vivamos todos juntos. Él nos hará de padre y nosotros seremos sus hijos. Hemos de meditar sus palabras. No es fácil, pues las tierras son sagradas. El agua que salpica de nuestros ríos y marismas no es solamente agua, es la sangre de nuestros antepasados. Si os vendiésemos estas tierras, habríais de recordar que son sagradas, y tendríais de enseñar a vuestros hijos que lo son y que los reflejos misteriosos de las aguas claras de los lagos narran los acontecimientos de la vida de mi pueblo. El rumor sordo del agua es la voz de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos, porque nos liberan de la sed. Los ríos arrastran nuestras canoas y acunan a nuestros hijos. Si os vendiésemos las tierras, tendríais que recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son hermanos nuestros... y también vuestros. Tendríais que tratar a los ríos con buen corazón. Demasiado bien sabemos que el hombre de piel blanca no puede entender nuestra forma de ser. Tanto le hace un trozo de tierra que otro, porque como es un extraño que llega de noche a robar de la tierra lo que necesita. No ve a la tierra como una hermana, sino más bien como una enemiga. Cuando la ha hecho suya, la desprecia y sigue adelante. Deja tras él las sepulturas de sus padres y no parece lamentarlo. No lamenta despojar a la tierra de sus hijos. Olvida la tumba de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a la madre tierra y al hermano cielo como si fuesen cosas que se compran y se venden; como si fuesen ganado o baratijas. Su hambre insaciable devorará la tierra, y tras él solamente dejará un desierto... No lo puedo entender. Nosotros somos de una manera de ser muy diferente. Vuestras ciudades hieren los ojos del hombre piel roja. Quizá sea así porque el hombre de piel roja es salvaje y no puede comprender las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre de piel blanca; ningún lugar donde se pueda escuchar en Primavera el nacer de las hojas, o el frotar de las alas de un insecto. Quizá me lo parece así porque soy salvaje y no entiendo bien las cosas. El ruido de la ciudad es un insulto para el oído. Y me pregunto: ¿qué tipo de vida tiene el hombre cuando no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza, o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la charca? Soy hombre de piel roja y no puedo entenderlo. A los indios nos deleita el ligero rumor del viento acariciando la cara de la aurora, y su olor tras la lluvia del mediodía, que trae la fragancia de los abetos. El hombre de piel roja es conocedor del valor inapreciable del aire, pues todas las cosas respiran su aliento: el animal, el árbol, el hombre. Pero parece que el hombre de piel blanca no siente el aire que respira. Igual que un hombre que lleva días agonizando y que es incapaz de sentir su fetidez. Igualmente si os vendiésemos las tierras, tendríais que tener en cuenta de qué manera amamos al aire, porque el aire es el espíritu que infunde la vida y todo lo comparte. Si os vendiésemos las tierras, tendríais que dejarlas en paz y mantenerlas sagradas, para que fuesenl un lugar donde incluso el hombre de piel blanca pudiera saborear el viento endulzado por las flores de la pradera. Queremos considerar vuestra oferta de comprarnos las tierras. Si decidiésemos aceptarla, tendré que poneros una condición: que el hombre de piel blanca mire los animales de esta tierra como hermanos. Soy salvaje, pero me parece que ha de ser así. He visto búfalos a miles, pudriéndose abandonados, en las praderas, el hombre de piel blanca les disparaba desde el caballo de hierro sin detenerse. Yo soy salvaje y no entiendo por qué el caballo de hierro vale más que el búfalo, pues nosotros lo valoramos mucho. ¿Qué es del hombre sin los animales? Si todos los animales desapareciesen, el hombre tendría que morir con gran soledad en el corazón. Pues todo lo que les sucede a los animales, pronto le sucede también al hombre. Todas las cosas están ligadas entre sí. Tendríais que enseñar a vuestros hijos que el suelo que pisan es la ceniza de sus abuelos. Respetarán la tierra si les decís que está llena de la vida de vuestros antepasados. Hay que hacer que vuestros hijso sepan, igual que los nuestros, que la tierra es la madre de todos. Que de cualquier mal causado a la tierra sufren sus hijos. El hombre que escupe a la tierra, se está escupiendo a sí mismo. Hay una cosa de la que estamos seguros: la tierra no pertenece al hombre, es el hombre el que pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida, pues el mismo no es sino un hilo de ella. Está buscando su desgracia si osa romper esa red. El sufrimiento de la tierra se convierte a la fuerza en el sufrimiento de sus hijos. De eso estamos seguros. Todas las cosas están ligadas como la sangre de una misma familia. Incluso el hombre de piel blanca, que es amigo de Dios y se pasea con él y le habla, no podrá huir de nuestro destino común. Quizá sea verdad que somos hermanos. Ya veremos. Sabemos algo que quizá algún día descubráis vosotros: que nuestro Dios es el mismo que el vuestro. os pensais que quizá tenéis poder por encima de Él y entonces queréis tenerlo sobre todas las tierras, pero eso no puede ser. El Dios de todos los hombres se compadece tanto de los de piel blanca como roja. esta tierra es muy preciada por su Creador, y estropearla sería una gran ofensa. Los hombres de piel blanca también sucumbirán y quizá antes que el resto de las tribus. Si ensuciáis vuestra cama, cualquier noche moriréis sofocados por vuestros propios excrementos. Pero veréis la luz cuando llegue la última hora y entenderéis que Dios os condujo a estas tierras y os permitió su dominio y la dominación del hombre de piel roja con algún propósito especial. Este destino es verdaderamente un misterio, porque no podemos comprender qué pasará cuando los caballos hayan perdido la libertad; cuando no quede ningún rincón en el bosque sin la pestilencia del hombre y cuando encima de las verdes colinas tropiece nuestra mirada, por todas partes, con la telaraña de los hilos de hierro que llevan vuestra voz. ¿Dónde está el bosque espeso? Desapareció. ¿Donde está el águila? Desapareció. Así se acaba la vida y empieza la supervivencia.

domingo, marzo 20, 2005


Metamorfosis

Un Duende a Rayas

Al cabo de un rato de marcha, llegó a un bosque de árboles enormes. -¿Qué sois? -Somos abetos. -Yo me llamo Rayas y soy un duende. -Eres un duende muy pequeño. -Sí, soy un duende muy pequeño. Rayas sacó su cuaderno de apuntar cosas y se sentó en el suelo. Escribió lo que acababa de aprender para que no se le olvidara. Y, al terminar, vio allí, junto a él, tres hormigas que acarreaban un granito de avena. -¡Eh, cuidado! ¡No te muevas, que puedes aplastarnos! -Perdón, no os había visto, ¡sois tan pequeñas! -¡No somos pequeñas, somos hormigas! Lo que ocurre es que tú eres un gigantón... -Sí, claro, lo siento -se disculpó Rayas, y escribió otro poco en su cuaderno. Luego siguió andando y llegó a un río. Era muy ancho y no había un puente para cruzarlo; así que se detuvo un rato junto a la corriente pensando cómo se las iba a ingeniar para pasar al otro lado. El río le habló: -Yo no me detengo nunca. ¿No te da vergüenza estar ahí parado tanto rato sin hacer nada? Me pareces un perezoso. -Pues... es que estaba pensando -explicó Rayas, y para hacer algo, sacó su cuaderno y apuntó. Después se pudo a recorrer el curso del río corriente arriba. No encontró un puente, así qe empezó a remover piedras bien grandes y las echó en el río, una tras otra, hasta que construyó un paso. Estaba sudando y jadeaba cuando terminó. -Eres muy trabajador -comentó una grulla que estaba metida en el agua y se sostenía con una sola pata, mientras se tragaba todas las ranas que se ponían a su alcance. Rayas escuchó a la grulla con mucha atención y tomó buena nota de lo que le había dicho. Cruzó la corriente del río y anduvo por el senderillo que ascendía por la ladera de una colina. -¿A dónde vas tan deprisa? - le preguntó una voz. -¿Quién eres? -Soy un caracol. -Yo soy Rayas, un duende. -Eres un duende muy veloz. -¡Caramba, no lo sabía! -Te lo digo yo que soy un viejo caracol sabio. -Muchas gracias. Rayas siguió andando a buen paso hasta que llegó a la cima de la colina. Un relámpago negro cruzó por su lado. El milano se había lanzado en picado para atrapar un conejo. -¿Quién eres? - preguntó el milano a punto de remontarse a los aires con el conejo entre las garras. -Soy Rayas, el duende. -Eres la criatura más lenta que he visto en mi vida. Te he estado observando desde allá arriba. Has tardado cien eternidades en trepar hasta aquí. Hubiera podido atraparte mil veces, si hubiera querido, pero no sé si eres comestible. Nunca he probado duendes. -Pues yo... yo creo que no... no debo de ser muy... muy bueno para milanos, la... la verdad -tartamudeó Rayas, y se apresuró a refugiarse entre los matorrales más próximos. Estaba cansado después de la ascensión a la colina y había terminado de dejarle sin aliento el susto que el milano acababa de darle. Así que se sentó en el suelo y se recostó contra un matorral de retama. La retama cedió y Rayas se cayó de espaldas. -¡Eres muy pesado! -se quejó la retama. Cobijado en el matorral de retama estaba durmiendo la siesta un erizo. Rayas se pinchó en la espalda con sus púas, dio un respingo y salió disparado hacia adelante. El erizo se maravilló: -¡Cáscaras! ¡Qué ligero eres! Rayas se acarició la parte dañada y fue a sentarse un poco más allá. sobre un lugar tapizado de suave musgo. Estaba serio y pensativo, que es como generalmente está casi todo aquel que se acaba de sentar sobre un erizo y que sabe, además, que ha hecho bastante el ridículo delante de testigos. -Es un duende muy aburrido -criticaron dos abubillas en lo alto de una rama. Rayas se sintió ofendido por el comentario; así que agarró una nuez que había en el suelo y se la tiró a las abubillas. Como estaba muy enfadado y había tirado casi sin fijarse, le falló la puntería. La nuez no dio a las abubillas, sino que rebotó en la rama en que estaban posadas. Las aves escaparon dadno aletazos indignados. La nuez, después de chocar contra la rama, volvió de rebote hacia Rayas y le pegó un buen golpe en la frente. -¡Eres muy divertido! ¡Qué bien lo has hecho! ¡¡¡Hazlo otra vez, por favor!!! -aclamaron las ardillas que correteaban por las ramas del árbol. Rayas sintió qu ela vergüenza y la rabia se le subían a la cabeza: le ardían las mejillas y le parecía sentid que le chisporroteaban las puntas de las orejas. Miró con ojos de fuego a las ardillas, pero las vio danzar en tales cabriolas locas y hacerle gestos tan disparatadamente divertidos que, a pesar de lo que le escocía el amor propio, acabó riéndose con ellas. Luego sacó su cuaderno y apuntó. Y, antes de que le hubiera dado tiempo a guardar el lápiz, una culebra asomó la cabeza entre dos piedras: -¡Essssssstásss gordíssssssimo...! -silbó. -Sí, sí... tienes razón -se apresuró a contestar Rayas, que sabía que con ciertas gentes es mejor no entrar en tratos y mantenerse siempre a una prudente distancia. Y se marchó a través del prado. Las vacas le vieron pasar cerca de ellas, y sin dejar de masticar hierba, hablaron entre ellas: -¡Qué pobre ser más flacucho! ¿No es cierto que nos abochornaría tener en la familia alguien con ese aspecto? Rayas empezaba a estar bastante confundido. Se tumbó sobre la hierba del prado para pensar con tranquilidad. [...]

sábado, marzo 19, 2005

Neruda

No te quiero sino porque te quiero y de quererte a no quererte llego y de esperarte cuando no te espero pasa mi corazón del frío al fuego.
Te quiero sólo porque a ti te quiero, te odio sin fin, y odiándote te ruego, y la medida de mi amor viajero es no verte y amarte como un ciego.
Tal vez consumirá la luz de enero, su rayo cruel, mi corazón entero, robándome la llave del sosiego.
En esta historia sólo yo me muero y moriré de amor porque te quiero, porque te quiero, amor, a sangre y fuego.

Immanuel Kant

'Dos cosas llenan el ánimo de admiración y veneración siempre nuevas y crecientes, cuanto con mayor frecuencia y aplicación reflexionamos en ellas: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mí. No necesito buscarlas ni conjeturarlas como si estuvieran envueltas en tinieblas o se encontraran en una región trascendente fuera de mi horizonte; las veo delante de mí y las conecto inmediatamente con la conciencia de mi existencia. La primera comienza en el lugar que ocupo en el mundo sensible externo y extiende la conexión en que me encuentro con una inmensidad de mundos sobre mundos y de sistemas de sistemas, en los tiempos ilimitados de su movimiento periódico y de su comienzo y duración. La segunda comienza en mi yo invisible, en mi personalidad, y me representa en un mundo que tiene la verdadera infinitud, pero que sólo el entendimiento puede penetrar y con el cual (y por lo tanto también con todos esos mundos visibles) me reconozco en una conexión no simplemente accidental, como en aquél, sino universal y necesaria. El primer espectáculo de una cantidad incontable de mundos, anula totalmente mi importancia como criatura animal que tiene que restituir al planeta (un simple punto en el universo) la materia de la que se formó, después de haber estado provista por breve tiempo (no se sabe cómo) de la fuerza vital. El segundo espectáculo, en cambio, eleva infinitamente mi valor como inteligencia, mediante mi personalidad en la cual la ley moral me manifiesta una vida independiente de la animalidad e incluso de todo el mundo sensible, al menos en cuanto se puede inferir de la determinación conforme a un fin que esa ley da a mi existencia y que no se restringe a las condiciones y los límites de esta vida, sino que va a lo infinito'.
Crítica de la Razón Práctica

viernes, marzo 18, 2005

Giordano Bruno

'El acto,
por serlo todo,
precisa que no sea cosa alguna'
Mundo, Magia y Memoria

miércoles, marzo 16, 2005

Wittgenstein

1. El mundo es todo lo que acaece.
7. De lo que no se puede hablar mejor es callarse.
Tractatus Logico-Philosophicus

martes, marzo 15, 2005

El Devorador Devorado

El pulpo tiene los ojos del pescador que lo atraviesa.
Es de tierra el hombre que será comido por la tierra que le da de comer.
Come el hijo a la madre
y la tierra come al cielo
cada vez que recibe la lluvia de sus pechos.
La flor se cierra,
glotona,
sobre el pico del pájaro hambriento de sus mieles.
No hay esperado que no sea esperador
ni amante que no sea boca y bocado,
devorador devorado:
los amantes se comen entre sí de cabo a rabo,
de punta a punta,
todos toditos, todopoderosos, todoposeídos,
sin que quede sobrando la punta de una oreja ni un dedo del pie.
Eduardo Galeano

miércoles, marzo 09, 2005

Teología

Fe de erratas: donde el Antiguo Testamento dice lo que dice, debe decir lo que quizá nos ha confesado su principal protagonista: -Lástima que Adán fuera tan bruto. Lástima que Eva fuera tan sorda. Y lástima que yo no supe hacerme entender. Adán y Eva eran los primeros seres humanos que de mi mano nacían, y reconozco que tenían ciertos defectos de estructura, armado y terminación. Ellos no estaban preparados para escuchar, ni para pensar. Y yo... bueno, quizá yo no estaba preparado para hablar. Antes de Adán y Eva, nunca había hablado con nadie. Yo había pronunciado bellas frases como 'hágase la luz', pero siempre en soledad. Así que aquella tarde, cuando me encontré con Adán y Eva a la hora de la brisa, no fui muy elocuente. Me faltaba práctica. Lo primero que sentí fue asombro. Ellos acababan de robar la fruta del árbol prohibido, en el centro del Paraíso. Adán había pu esto cara de general que viee de entregar la espada y Eva miraba al suelo, como contando hormigas. Pero los dos estaban increíblemente jóvenes y bellos y radiantes. Me sorprendieron. Yo los había hecho; pero yo no sabía que el barro podía ser luminoso. Después, lo reconozco, sentí envidia. Como nadie puede darme órdenes, ignoro la dignidad de la desobediencia. Tampoco puedo conocer la osadía del amor, que exige dos. El homenaje al principio de autoridad, me aguanté las ganas de felicitarlos por haberse hecho súbitamente sabios en pasiones humanas. Entonces, vinieron los equívocos. Ellos entendieron caída donde yo hablé de vuelo. Creyeron que un pecado merece castigo si es original. Dije que peca quien desama: entendieron que peca quien ama. Donde anuncié pradera de fiesta, entendieron valle de lágrimas. Dije que el dolor es la sal que daba gustito a la aventura humana: entendieron que yo les estaba condenando al otorgarles la gloria de ser mortales y loquitos. Entendieron todo al revés. Y se lo creyeron. Últimamente ando con problemas de insomnio. Desde hace algunos milenios, me cuesta dormir. Y dormir me gusta, me gusta mucho, porque cuando duermo, sueño. Entonces me hago amante o amanta, me quemo en el fuego fugaz de los amores de paso, soy cómico de la lengua, pescador de alta mar o gitana adivinadora de la suerte; del árbol prohibido devoro hasta las hojas y bebo y bailo hasta rodar por los suelos... Cuando despierto, estoy solo. No tengo con quién jugar, porque los ángeles me toman tan en serio, ni tengo a quien desear. Estoy condenado a desearme a mí mismo. De estrella en estrella ango vagando, aburriéndome en el universo vacío. Me siento muy cansado, me siento muy solo. Yo estoy solo, yo soy solo, solo por toda la eternidad.
Eduardo Galeano
'El Libro de los Abrazos'